La creciente presión turística y las condiciones de acceso al sitio arqueológico de Chichén Itzá han encendido alertas entre prestadores de servicios y autoridades comunitarias, quienes demandan la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para reabrir el Parador Turístico y revisar la operación del Centro de Atención a Visitantes (CATVI).
En un oficio dirigido al director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, agencias de viajes y guías de turismo acreditados advirtieron que el cierre del Parador ha dejado sin infraestructura básica de protección a los visitantes, en un estado caracterizado por temperaturas que superan los 38 grados centígrados.
El documento señala que el Parador contaba con áreas de sombra, sanitarios suficientes, hidratación y primeros auxilios, servicios considerados esenciales para atender a más de 8 mil turistas diarios.
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Prestadores turísticos alertan riesgos para visitantes
Los prestadores de servicios alertaron que el CATVI, habilitado como acceso principal, obliga a los visitantes a recorrer más de 1.2 kilómetros hacia la zona monumental sin suficiente sombra ni puntos de descanso.
Esta situación, exponen, ha provocado casos recurrentes de insolación, deshidratación y desmayos, principalmente en adultos mayores, menores de edad y personas con discapacidad.
También señalaron deficiencias en sanitarios, falta de accesibilidad universal y limitaciones para la atención de emergencias médicas, debido a la distancia entre el acceso y el sitio arqueológico.
Concejo de Pisté cuestiona operación del CATVI
A estas preocupaciones se sumó el posicionamiento del Concejo Indígena de Gobierno de Pisté, que expresó su preocupación por las condiciones en las que se recibe actualmente a los visitantes en la zona arqueológica.
“Con profunda preocupación vemos cómo miles de visitantes que llegan a admirar Chichén Itzá, una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, están enfrentando una experiencia desafortunada debido a la inoperabilidad del nuevo CATVI”, señalaron.
El Concejo advirtió que diariamente son testigos de turistas agotados, descompensados e incluso desmayados por las largas caminatas bajo el sol.
“Es lamentable observar a adultos mayores, personas con discapacidad, niñas y niños recorrer largas distancias bajo las altas temperaturas de nuestra región”, expusieron.
Asimismo, cuestionaron que las decisiones sobre la operación del acceso se hayan tomado sin considerar la opinión de las comunidades locales ni las condiciones reales del sitio.
Solicitan intervención inmediata del INAH
“La reapertura del Parador Turístico no solo representa una mejora para la atención de los visitantes, sino también la recuperación del principal corredor económico que durante décadas ha sostenido a cientos de familias mayas de nuestra comunidad”, afirmaron.
Los prestadores turísticos solicitaron tres medidas concretas: la reapertura inmediata del Parador Turístico, un dictamen técnico del INAH y Protección Civil sobre la operación del CATVI, y la instalación de una mesa de trabajo interinstitucional en un plazo máximo de siete días.
Pidieron además que, mientras no se garanticen condiciones adecuadas de sombra, servicios sanitarios y rutas de evacuación, se suspenda el uso del CATVI como único acceso.

