Juan Manuel Contreras | La exposición Invención de Tierra de Pablo Tut conecta el pasado histórico con problemáticas actuales de los pueblos mayas.

La exposición temporal Invención de Tierra, del artista Pablo Tut, se ha convertido en una de las apuestas más importantes del Gran Museo del Mundo Maya para conectar el pasado histórico de los pueblos mayas con problemáticas actuales como la migración, la invisibilización laboral y la memoria comunitaria.

La muestra forma parte de la estrategia cultural impulsada por la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán para fortalecer la presencia de las culturas vivas dentro del recinto, explicó su titular, Patricia Martín Briceño; y celebró que el museo ha triplicado recientemente su número de visitantes gracias a nuevas exposiciones temporales y actividades culturales.

“¿Por qué no hablar de contemporaneidad en el Museo Maya?”, planteó la funcionaria en referencia a la obra de Tut, cuya producción explora las “nuevas mayanidades” y relatos históricamente relegados.

Ejes de la exposición: historia de soldados mayas y trabajo invisible

Uno de los ejes de la exposición aborda la historia de hombres mayas yucatecos obligados a combatir en Texas durante la guerra de 1836 entre el gobierno mexicano centralista y colonos europeos.

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En la pieza Monumento para las personas mayas en Refugio, Texas, el artista retoma la investigación del historiador y calígrafo José Ángel Koyoc Kú para reconstruir el trayecto de soldados mayas enviados desde Yucatán hacia Texas, muchos de los cuales murieron lejos de sus comunidades.

La exposición también incluye la obra Caverna Profunda, Trabajo Invisible, donde Tut reflexiona sobre las lonas negras utilizadas en construcciones de Estados Unidos como símbolo de las barreras físicas y sociales que separan a trabajadores migrantes latinos de la vida cotidiana estadounidense.

Pablo Tut resignifica el objeto arqueológico como símbolo de resistencia

A través de dibujos, video, acero y gráfica, Tut resignifica el objeto arqueológico y lo convierte en un símbolo de resistenciamemoria y autonomía política maya.

Patricia Martín Briceño recordó que el museo busca desmontar la idea de que la cultura maya pertenece únicamente al pasado o a las zonas arqueológicas. “Se pensaba que los mayas eran solamente las piedras, pero la cultura maya sigue viva con su lengua, sus bordados y sus expresiones artísticas”, sentenció.

La exposición de Pablo Tut forma permanecerá como una de las principales muestras temporales del recinto, que actualmente se posiciona entre los espacios culturales más visitados de la Península de Yucatán.