Guillermo Castillo | El Área de Conservación El Zapotal en Tizimín protege más de 4 mil hectáreas de selva y biodiversidad en el oriente de Yucatán.

En el corazón del oriente yucateco, donde la civilización parece ceder ante la fuerza de la naturaleza, se levanta el Área de Conservación El Zapotal. Esta reserva, aunque de carácter privado, se ha consolidado como un pulmón verde fundamental en la región y un santuario indispensable para la biodiversidad estatal.

Con miles de hectáreas de selva mediana y baja, El Zapotal desempeña una función ecológica clave: regula el clima regional y contribuye a la captura de carbono. En una época marcada por la expansión urbana y la actividad agropecuaria, este sitio opera como un escudo natural que conserva la humedad y favorece la recarga de los mantos acuíferos, vitales para la vida en el oriente de la entidad.

El responsable del área e integrante de Pronatura Península Yucatán A.C., José Manuel Collí Chí, explicó a 24 Horas Yucatán que se trata de un área de conservación privada adquirida en 2002 con aproximadamente 2 mil 300 hectáreas. Originalmente destinada a la ganadería, permanecía subexplotada, con potreros que dominaban el paisaje. Con el tiempo, la vegetación se regeneró de forma gradual; en un inicio se aprovecharon maderas preciosas presentes en el sitio.

Te puede interesar:

Historia y extensión de El Zapotal en Tizimín

“Al norte de El Zapotal había zapotes con claros cortes en sus cortezas, señal de que se utilizaban para la producción artesanal de chicle”, recordó.

Collí Chí detalló que actualmente esta Área de Conservación suma 4 mil 148 hectáreas, ubicadas en Tizimín, lo que la convierte en un amplio pulmón verde para esa zona del estado.

La vocación del lugar, añadió el ingeniero forestal, es el manejo sustentable de los recursos naturales, su preservación y la formación continua dirigida a habitantes de comunidades cercanas, además de la colaboración con centros de investigación, autoridades y el ámbito académico.

Con el paso del tiempo se ha logrado recuperar el estado de conservación del sitio. Hoy existe una notable recuperación de especies de flora y fauna. Es necesario dar un manejo adecuado a estos recursos, siempre con el respaldo del trabajo comunitario”, subrayó.

Biodiversidad y monitoreo de especies en el oriente yucateco

Indicó que El Zapotal también se ubica dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva Río Lagartos, lo que fortalece la protección de ese ecosistema.

Guillermo Castillo | La preservación de los mantos acuíferos y la regeneración de la selva son objetivos prioritarios en el Área de Conservación El Zapotal.

Entre sus atractivos destaca un cenote al nivel del suelo, situado a casi un kilómetro de la estación de campo. En ese punto es posible observar aves y reptiles, incluidos cocodrilos. Hace dos años, mediante monitoreo realizado por especialistas, se determinó la presencia de 29 ejemplares: dos adultos —macho y hembra— y el resto crías.

Asimismo, señaló que el sitio cuenta con vigilancia de fauna más especializada, como el seguimiento de felinos y sus presas. También se capacita al personal de campo para enfrentar la temporada de incendios forestales, mediante la creación de guardafuegos que evitan su propagación.

“Para mí no es un trabajo, porque disfruto lo que se hace en favor de la conservación y la relación con las comunidades. Además, los paisajes forman parte de mi oficina”, expresó.

Finalmente, Collí Chí consideró que proteger este espacio asegura que el oriente de Yucatán conserve su identidad biológica. La vocación de El Zapotal como centro de investigación y resguardo lo posiciona en el ámbito internacional de la conservación, recuerda que el desarrollo estatal debe avanzar en armonía con sus ecosistemas más frágiles.