Con una ludoteca, la escuela primaria Bertha María González fomenta el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus infancias; se trata de un espacio que replica la zona del manglar, ecosistema que se encuentra en una parte de ese municipio costero y que es indispensable para el equilibrio ambiental de la región.
El salón en donde se encuentra la ludoteca está adornado con un gran mural que incluso llega al techo, todo pintado con especies de flora y fauna. Lo mismo se pueden ver los mangles que los flamencos rosas volando, captando la atención no solo de la comunidad educativa, sino de quien entre en el lugar.
Para Lucía Cañedo Martín, coordinadora de Educación Primaria de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado de Yucatán (SEGEY), este espacio permite a las infancias despertar su interés y su curiosidad para aprender de su entorno.
Consideró que al estar el espacio decorado con tal maestría, se fomenta en el alumnado la investigación a través del lenguaje visual, la lectura y el juego.

“Nuestros niños y niñas pueden viajar a través de los libros, de los juegos y también van formando un carácter. Aprenden a jugar, a competir, a respetar reglas”, apuntó.
Un mural que inspira y educa
La funcionaria estatal indicó que el objetivo es que las 946 escuelas primarias de Yucatán cuenten con espacios similares para que las infancias se interesen en su entorno, por medio de espacios lúdicos y atractivos que despierten su curiosidad.
La idea es que cada primaria tenga una ludoteca que refleje los espacios más coloridos e interesantes de sus comunidades, con la intención de fomentar esa curiosidad entre las infancias del estado por querer saber más de lo que los rodea, precisó.
Cabe mencionar que, de acuerdo con la directora del plantel, Concepción Ayora Pinto, este espacio localizado en Celestún no es exclusivo para el alumnado, sino también para todas las infancias de la comunidad.
Para la profesora de ese plantel de educación básica, Ana Palomino Lizama, el hecho de que el espacio sea interactivo, fomenta el aprendizaje significativo de su alumnado, llevando a la práctica los saberes que se dan en las aulas.
“Este espacio complementa mucho nuestra práctica docente, en todos los grados, ya que se trata de un lugar para crear y despertar el interés de los niños de todas las edades”, sostuvo.
Inversión y colaboración para la educación
Cabe mencionar que este espacio fue posible aplicando recursos federales, a través del programa La Escuela es Nuestra, así como recursos estatales e incluso con las aportaciones de los padres y madres de familia de esta escuela primaria.