Juan Manuel Contreras | El director del INAH, Joel Vázquez Herrera, recordó que el diálogo con las agrupaciones de vendedores comenzó desde 2025 y se intensificó durante todo este año.

La reapertura de Chichén Itzá dependerá del consenso con artesanos y artesanas que aún mantienen dudas sobre el nuevo esquema de acceso al sitio arqueológico, pero autoridades federales y estatales insistieron en que “nada por la fuerza”; y no habrá desalojos.

En conferencia de prensa, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)Patronato Cultur y el Gobierno de Yucatán aseguraron que las negociaciones llevan meses y que la prioridad es garantizar tanto la conservación del sitio como la economía de las familias de Pisté que dependen del turismo.

El director del INAHJoel Vázquez Herrera, recordó que el diálogo con las agrupaciones de vendedores comenzó desde 2025 y se intensificó durante todo este año.

Traslado de artesanos al Catvi

De acuerdo con el funcionario, más de 200 artesanos ya se trasladaron voluntariamente al nuevo mercado artesanal del Centro de Atención a Visitantes (Catvi), mientras otros permanecen dentro de la zona arqueológica.

La estrategia contempla que el Catvi se convierta en el único acceso para los visitantes. Según el INAH, esto responde a razones de seguridad, control del boleto único; y para integrar al recorrido el nuevo Museo Maya de Chichén Itzá, considerado actualmente el más importante de la península.

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Sin embargo, la principal preocupación de los artesanos surgió por el cierre del antiguo parador turístico, ya que muchos comerciantes se ubican justamente en la franja por donde históricamente transitaban los visitantes rumbo a la pirámide de Kukulcán.

Propuesta de reubicación dentro de la zona arqueológica

Ante ello, las autoridades detallaron cuál sería la propuesta de reubicación: los artesanos que hoy venden entre el antiguo parador y la recta principal hacia la pirámide serían trasladados a una nueva franja ubicada entre el acceso principal del Catvi y el Cenote Sagrado.

Es decir, precisaron, permanecerían dentro de la misma zona arqueológica y en el nuevo punto obligatorio de entrada y salida del turismo.

“Prácticamente van a conservar el mismo lugar estratégico donde sí o sí va a pasar el turismo”, afirmó el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés; y reiteró que no existe ninguna intención de retirar a los vendedores del sitio.

La propuesta contempla que los artesanos ubicados en otras áreas, como el tramo entre el Cenote Sagrado y la pirámide, puedan permanecer donde actualmente trabajan, firmando únicamente una carta de conformidad para mantener ordenado el padrón y evitar el crecimiento descontrolado del comercio dentro de la zona arqueológica.

Censo de artesanos y beneficios del proyecto

El gobierno estatal y el INAH también confirmaron que buscan respetar el censo acordado en 2025, integrado por 666 artesanos, a fin de mantener equilibrio entre actividad económica, experiencia turística y preservación patrimonial.

Por su parte, el director de Patronato CulturDavid Escalante Lombard, señaló que el proyecto incluye mejoras para quienes acepten incorporarse al Catvi, como internet gratuito, mejor señal telefónica, espacios más amplios y acceso a créditos para fortalecer la producción artesanal.

Además, aseguró que incluso los llamados “guías de la calle” ahora cuentan con espacios formales dentro del nuevo complejo de atención turística.

Impacto económico y llamado al diálogo

Las autoridades reconocieron que el cierre temporal del sitio afecta a la economía de Pisté, comunidad cuya actividad depende en gran medida de la llegada de visitantes nacionales y extranjeros.

Aunque señalaron que actualmente es temporada baja, admitieron que urge alcanzar acuerdos para reactivar la derrama económica.

Las veces que sea necesario vamos a dialogar. Nada a la fuerza, insistió Pérez Avilés; y adelantó que en cuanto exista un acuerdo firmado entre las partes, la reapertura de Chichén Itzá podría darse prácticamente de inmediato.