Tras un inicio de mes inusualmente lluvioso, la península de Yucatán entrará en una tregua meteorológica. La llegada de aire seco procedente del desierto del Sahara y la consolidación oficial del fenómeno de El Niño en el Océano Pacífico provocarán un drástico descenso en las precipitaciones y el retorno del calor extremo, con sensaciones térmicas que podrían alcanzar los 50 grados Celsius en los próximos días.
El meteorólogo del Comité Interinstitucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos (CIAFEME) de la UADY, Juan Vázquez Montalvo, informó que este periodo sin lluvias se mantendrá firme desde este miércoles y hasta el sábado, debido a la pérdida de humedad ambiental que generará el polvo sahariano.
"Al dominar más el sol por la temporada de verano, las temperaturas irán para arriba; se esperan valores máximos de hasta 38 grados centígrados para gran parte del territorio estatal y de 36 grados para la costa yucateca", detalló el especialista.
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Calor extremo dominará gran parte de Yucatán
Sin embargo, el peligro latente para la población radicará en el índice de calor y la radiación. Vázquez Montalvo advirtió que la sensación térmica rozará los 50 grados, con una radiación solar de 900 a mil Watts por metro cuadrado y niveles de radiación ultravioleta de 9 a 10 unidades, considerados de muy altos a extremos.
Hacia el final de la semana, el panorama cambiará ligeramente. El experto adelantó que para el domingo se prevé el paso de una nueva onda tropical, lo que incrementará de forma dispersa la probabilidad de lluvias en la región.
No obstante, aclaró que el comportamiento de las precipitaciones ya no será de la misma magnitud que las registradas a principios de junio. "Ya no van a caer los diluvios que tuvimos al arrancar el mes; un escenario de esa naturaleza solo ocurriría ante la llegada de un evento ciclónico", expuso.
El Niño anticipa una canícula más severa
A mediano plazo, los efectos de El Niño —que se extenderán por lo menos hasta el próximo año— reconfigurarán el comportamiento del verano en la entidad. El meteorólogo anticipó que se espera una canícula (el periodo canicular caracterizado por la sequía intraestival) bastante severa durante el mes de julio, cuya duración habitual de 10 días podría prolongarse hasta las dos semanas completas.
Asimismo, se proyecta que agosto y septiembre registren un acumulado de lluvias por debajo del promedio histórico. De acuerdo con el CIAFEME, estas condiciones de sequía compensarán de alguna manera el superávit de precipitaciones con el que inició el año en la porción oeste del estado, que incluyó afectaciones en Mérida y Hunucmá.
Ante este panorama de calor sofocante, las autoridades universitarias exhortaron a la población a extremar precauciones: utilizar sombrillas, gorras y bloqueador solar; vestir ropa ligera de colores claros y mantenerse constantemente hidratados. Finalmente, se invitó a la ciudadanía a informarse exclusivamente a través de canales oficiales y medios de comunicación serios para evitar la propagación de noticias falsas.

