Claudia Arellano Instagram | La artista compartirá en Mérida una propuesta musical que integra exploración vocal, memoria e innovación sonora.

La voz como instrumento, la memoria como materia prima y las historias de las mujeres como inspiración son algunos de los elementos que definen el trabajo de la cantante y compositora Claudia Arellano, artista originaria de la Ciudad de México que llegará a Mérida este mes para compartir su música y conocimientos a través de un concierto y un taller especializado.

Con una trayectoria que combina el jazz, la música para teatro y la exploración vocal, Arellano se ha consolidado como una creadora versátil que encuentra en la música una herramienta para reflexionar sobre temas sociales, identitarios y de género.

Había un deseo muy fuerte de hacer música y mucha curiosidad”, recordó sobre sus inicios, en entrevista con 24 HORAS Yucatán.

Contó que comenzó a estudiar canto a los 15 años en la Escuela Superior de Música, una decisión que, asegura, se convirtió rápidamente en una vocación imposible de abandonar: “ya no veía mi vida sin música”.

La artista reconoció que contó con el respaldo de una familia ligada a las expresiones culturales. Son muy melómanos, les encanta cantar, tocar la guitarra e ir al teatro. Eso facilitó mucho mi camino, señaló.

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Del jazz al teatro con enfoque social

Formada inicialmente en jazz, Arellano encontró en este género una manera más natural de aproximarse al estudio de la voz. Sin embargo, su carrera pronto se amplió hacia otros terrenos, especialmente el teatro, donde durante más de una década ha creado música para montajes de cabaret y obras con fuerte contenido social.

“El teatro cabaret en la Ciudad de México es muy político, muy de crítica social a través del humor. Esa mirada crítica se me quedó muy arraigada”, explicó.

Esa influencia también se refleja en sus composiciones. Su producción más reciente está dedicada a rescatar las historias de sus bisabuelas, un proyecto construido a partir de entrevistas familiares y recuerdos que dieron origen a canciones sobre identidad, memoria y herencia.

Me pregunté por qué conocíamos perfectamente las historias de los hombres de la familia y no las de las mujeres que sostuvieron los hogares. Fue una forma de reivindicar esas vidas y darles voz”, precisó.

Aunque el proyecto nació desde la experiencia personal, la cantante descubrió que las historias de sus ancestros reflejaban realidades compartidas por muchas mujeres mexicanas. Empecé hablando de mis bisabuelas y terminé encontrando historias que hablan de una realidad mucho más amplia”, expuso.

Concierto y taller en Mérida

Para su presentación en Mérida, Arellano ofrecerá una propuesta que combina música en vivo, recursos visuales y la técnica del live looping, mediante la cual construye capas sonoras utilizando su propia voz en tiempo real.

“Voy creando armonías y construyendo la música en el momento. Es una herramienta muy divertida y también muy útil para explorar las posibilidades de la voz, detalló.

Esta técnica será precisamente el eje del taller que impartirá el próximo 13 de junio en la librería La Meiga, donde compartirá herramientas de canto y creación sonora dirigidas tanto a músicos como a personas interesadas en experimentar con su voz.

Un día después, el 14 de junio, ofrecerá un concierto en el Centro Cultural Tapanco, acompañada por visuales diseñados por artistas con quienes ha desarrollado una propuesta escénica que integra imágenes y paisajes sonoros.

La independencia artística en la era digital

Más allá de los escenarios, Arellano admitió que abrirse paso como artista independiente en la actualidad representa un desafío constante. “Vivimos en un momento donde gran parte del consumo musical está marcado por las plataformas digitales. Ser artista independiente es un ejercicio de resistencia”, aseguró.

No obstante, destacó que esa independencia también le ha permitido mantener libertad creativa y construir redes de colaboración, especialmente con otras mujeres creadoras.

“Es un camino que tiene sus dificultades, pero también mucha libertad. Me siento muy agradecida por los proyectos, por las personas que he conocido y por las redes que hemos construido desde el arte”, concluyó.