AFP | La bailarina chilena Evelyn Cordero continúa impartiendo clases de ballet a los 100 años.

A sus 100 años, la bailarina chilena Evelyn Cordero mantiene viva su pasión por la danza mientras dirige una escuela de ballet en Santiago de Chile, donde enseña a alumnas de entre 50 y 80 años. La maestra, reconocida recientemente entre las 100 Líderes Mayores de Chile, continúa impartiendo clases pese a las limitaciones físicas propias de la edad.

Apoyada en un bastón o en la barra de ballet de su estudio, la profesora corrige posturas, marca movimientos y sigue dirigiendo coreografías con entusiasmo. La danza forma parte de su vida desde los cuatro años, una relación que mantiene intacta incluso después de un siglo de vida.

La artista chilena, madre de cinco hijos, abuela de 14 nietos y bisabuela de 19 bisnietos, dirige desde 1994 una escuela que reúne a estudiantes de distintas edades, desde niñas de cuatro años hasta mujeres octogenarias.

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Evelyn Cordero convierte el ballet en terapia emocional

Cada martes por la mañana, durante sesiones de aproximadamente hora y media, Evelyn Cordero guía a un grupo de unas 10 alumnas en un salón rodeado de espejos y cortinas moradas.

Aunque los problemas de audición y el paso del tiempo redujeron su movilidad, la bailarina continúa demostrando energía frente a sus alumnas. Incluso reemplazó las zapatillas tradicionales de ballet por calzado deportivo para tener mayor estabilidad durante las clases.

Mientras las bailarinas ejecutan movimientos frente al espejo, la maestra eleva la voz para corregir posiciones y mantener el ritmo. Estírense cuando bailen y muevan la cabeza”, repite constantemente mientras marca el compás con ayuda de su bastón.

Las alumnas realizan ejercicios clásicos como los “demi-pliés”, considerados movimientos básicos dentro del ballet. Algunas recurren a la barra para apoyarse antes de continuar con la práctica dirigida por la centenaria profesora.

AFP | Las clases de ballet reúnen a mujeres mayores en un espacio enfocado en el bienestar emocional.

El ballet ayuda a enfrentar la depresión en la vejez

Más allá del ejercicio físico, las clases de ballet representan un espacio de bienestar emocional para mujeres mayores que enfrentan problemas asociados a la soledad y la depresión.

En Chile, la depresión mantiene una tasa de 6.7 casos por cada 100 mil habitantes, cifra superior al promedio mundial de 5.7, de acuerdo con datos citados por el psiquiatra Roberto Sunkel.

La propia Evelyn Cordero reconoce que la danza sigue ocupando un lugar central en su vida cotidiana. “A mi edad, nunca me aburro. Puedo pasar toda una mañana sentada pensando en una nueva coreografía”, confesó la bailarina.

La maestra también señaló que mantiene una relación cercana con sus alumnas y procura acompañarlas emocionalmente en momentos difíciles. “Muchas veces las he visto pasar por momentos difíciles en sus vidas y me gusta tener un contacto más afectuoso con ellas”, afirmó.

Chile enfrenta un acelerado envejecimiento poblacional

El contexto social de Chile convierte estas actividades en un apoyo importante para las personas mayores. El país atraviesa un proceso acelerado de envejecimiento poblacional que impacta especialmente en la salud emocional de los adultos mayores.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas, Chile registrará más muertes que nacimientos a partir de 2028. Además, las proyecciones indican que la población comenzará a disminuir desde el año 2036.

Factores como el aislamiento, la pérdida de ingresos económicos y la muerte de seres queridos incrementan las dificultades durante la vejez, situación que especialistas vinculan con el aumento de problemas emocionales y cuadros depresivos.

AFP | La danza funciona como terapia emocional para adultas mayores en Santiago de Chile.

Para muchas alumnas, el ballet representa una segunda oportunidad y un espacio de convivencia. La relación construida dentro del estudio refleja un ambiente cercano y familiar entre las integrantes del grupo.

Las alumnas encuentran bienestar en la danza

Alejandra Cusacovich, de 74 años, relató que lleva 48 años asistiendo a las clases impartidas por Evelyn Cordero.

Vestida con una túnica negra, la alumna explicó: “Es un respiro para mí, como una terapia (...) pasó por una depresión muy grave y fue gracias a mi profesora y a mis compañeras que logré salir adelante”.

Por su parte, Pilar Valenzuela, de 55 años, destacó el impacto positivo de las sesiones en su salud mental. Nos olvidamos de todos nuestros problemas, comentó durante la clase.

Aunque en distintos momentos ha pensado en retirarse de la enseñanza, Evelyn Cordero continúa frente al estudio de ballet porque, según afirma, la danza la “llena por completo”.

Información: AFP