AFP | El especialista Dino Martins y diversos investigadores analizan el impacto de la biopiratería en la estabilidad de los ecosistemas naturales de Kenia.

El experto keniano en entomología Dino Martins estudia el comportamiento de unos insectos rojos y negros que actualmente centran la atención de redes globales de contrabando. El especialista acumula 40 años analizando el entramado de nidos de las hormigas cosechadoras gigantes africanas en la periferia de Nairobi.

El investigador manifiesta una profunda admiración por la resistencia de este espécimen biológico frente a las alteraciones de su entorno natural. “Son grandes y audaces... Son los tigres del mundo de las hormigas”, declaró el entomólogo a la agencia de noticias AFP durante una entrevista de campo.

La estructura reproductiva de estas colonias presenta dinámicas longevas que asombran a la comunidad científica internacional por su estabilidad interna. “Cada nido aquí tiene una sola reina, y ella es la madre que fundó este nido hace 40, 50 o incluso 60 años”, explicó Martins sobre la recolección.

Te puede interesar:

El especialista expresó su asombro al detectar que recolectores furtivos extraen miles de reinas de la especie Messor cephalotes para su posterior exportación. Los contrabandistas introducen a los ejemplares en jeringas y tubos de ensayo para venderlos por cientos de dólares en el extranjero.

Casos de biopiratería y sanciones judiciales en Kenia

Este comercio ilegal encendió las alertas de las autoridades ambientales en Kenia durante el año pasado tras una serie de detenciones en aeropuertos. La policía detuvo a dos adolescentes de origen belga que transportaban un cargamento con casi 5,000 hormigas reina bajo cargos de biopiratería.

AFP | Las autoridades de Nairobi endurecieron las sanciones penales para frenar el tráfico de especies silvestres y proteger a las hormigas cosechadoras gigantes.

El Gobierno keniano externa una creciente preocupación ante esta modalidad de caza furtiva orientada hacia insectos, reptiles y plantas exóticas en lugar de marfil. Un magistrado local comparó la gravedad de estas acciones con los crímenes históricos cometidos contra la dignidad humana.

“Imagínese ser sacado violentamente de su hogar y metido en un contenedor con muchas otras personas como usted... Casi parece que la referencia anterior alude a la trata de esclavos”, dictaminó el juez en su resolución judicial oficial. El tribunal impuso una multa económica de 8,000 dólares a los ciudadanos belgas.

Los tribunales del país endurecieron las sentencias punitivas conforme aparecieron nuevos casos de tráfico ilegal en los puntos de control aduanero. El mes pasado, la justicia estatal dictó una sentencia de un año de prisión contra un ciudadano de nacionalidad china que intentó contrabandear 2,000 hormigas.

Diversas páginas web europeas exhiben ofertas donde comercializan a las reinas por costos aproximados de 200 euros, equivalentes a 230 dólares. Un ciudadano francés de 25 años, identificado únicamente como Ryan, explicó que los canales adecuados facilitan la adquisición de estos insectos.

El joven manifestó una fascinación por las cualidades de las hormigas cosechadoras y decidió comprar un paquete inicial mediante un distribuidor debidamente autorizado. El comprador desembolsó la cantidad de 450 euros por un kit que incluía una reina junto a 12 obreras.

AFP | Las redes de contrabando internacional extraen ejemplares de la especie Messor cephalotes para su posterior venta ilícita en plataformas digitales de Europa.

Impacto ecológico y comercialización en plataformas digitales

“Eso es muy razonable”, comentó Ryan, quien recordó que los precios de una reina alcanzaban los 1,000 euros hace una década en el mercado. El aficionado francés optó finalmente por regalar la colonia debido a las altas dificultades técnicas que exige su crianza doméstica.

Las hormigas cosechadoras gigantes habitan territorios distribuidos desde la región del Mediterráneo hasta el Cabo de Buena Esperanza. Los grupos ejecutan labores cooperativas durante jornadas completas con el propósito de recolectar y segmentar vegetación para alimentar a sus larvas.

Las dinámicas de estos seres vivos generan interés histórico, como consta en el Antiguo Testamento, donde el rey Salomón recomendó observar sus hábitos. El monarca bíblico aconsejó a la población: “Vayan a la hormiga... Observen sus caminos y aprendan de ella”, como un ejemplo de organización.

El entomólogo Martins respaldó la vigencia de dichos textos históricos al señalar la coincidencia biológica entre las épocas del relato y la actualidad. “Él observaba en Jerusalén a la misma hormiga que nosotros ahora”, puntualizó el especialista respecto a la preservación ecológica.

AFP | El monitoreo de plataformas digitales permite identificar redes de distribución no autorizadas de fauna exótica hacia mercados internacionales.

Los hormigueros requieren periodos de entre 20 y 30 años para completar el desarrollo y maduración de nuevas hormigas reina en su entorno. Los especímenes desempeñan funciones esenciales como airear los suelos, dispersar semillas de hierbas y alimentar a mamíferos como los pangolines.

El investigador keniano califica este tráfico como un acto carente de ética profesional y moral porque afirma firmemente que “las hormigas tienen sentimientos”. El auge de la venta digital aceleró la sustracción de la fauna, según explica un estudio de la Universidad de Friburgo.

El científico Jerome Gippet, adscrito a dicha institución de Suiza, determinó que la llegada de internet expandió la actividad a niveles masivos. El especialista publicó una investigación en el año 2017 que reveló la comercialización digital de más de 500 especies de hormigas.

La cifra representa un tercio de las especies totales conocidas, donde más del 10 por ciento califica bajo la categoría de potencial invasor. Gippet aclaró que apoya los modelos de comercio debidamente regulados por el Estado, citando como un ejemplo positivo a Australia.

El investigador helvético concluyó su postura sobre la actividad indicando que “No estoy abogando por la prohibición del comercio de hormigas. Es muy útil desde el punto de vista educativo, para reconectar con la naturaleza o simplemente para disfrutar... Pero debe hacerse de forma responsable”.

Información: AFP