Cortesía | El escritor Miguel Ángel Cocom presenta una obra inspirada en el fútbol y las comunidades de Yucatán.

El fútbol sirve como punto de partida para hablar de desigualdad, identidad, tradición, medio ambiente y comunidad en "Lleno de balón", el nuevo libro del escritor Miguel Ángel Cocom, una colección de 11 relatos ambientados en Yucatán donde el balón comparte protagonismo con el pok ta pok, los pueblos costeros y las historias que surgen lejos de los grandes estadios.

La obra, que será presentada el viernes 17 de julio en el Centro Cultural "José Martí", nació a partir de experiencias que el autor conoció durante su labor periodística y que transformó en ficción.

"Son 11 relatos de fútbol protagonizados por infancias y varios de ellos se desarrollan aquí en Yucatán", explicó el escritor en entrevista con 24 HORAS Yucatán; y precisó que las historias transcurren en municipios costeros, comisarías de Mérida y comunidades como Uayma.

Te puede interesar:

Relatos inspirados en experiencias reales

Los cuentos parten de hechos reales. Uno de ellos surgió después de documentar cómo, al terminar las “retas” de fútbol en una comisaría de Mérida, el mismo campo era ocupado por equipos de pok ta pok que entrenaban rumbo a la Copa del Mundo Maya.

"Esa historia me marcó. Me llamó mucho la atención ver a niños y jóvenes participando en la recuperación de un juego deportivo tradicional y también la presencia de niñas", recordó. De esa experiencia nació "Balón Pelota", el relato de una niña que disputa el mismo día un partido de fútbol y otro de pok ta pok.

Otra historia se inspira en las Leonas de Uayma, un equipo femenino que logró organizarse para obtener el derecho de utilizar la cancha del municipio después de que las actividades de los equipos varoniles les impidieran jugar durante años.

Además de las desigualdades de género, el libro aborda problemáticas de la costa yucateca y la manera en que distintas comunidades comparten desafíos similares.

El fútbol como reflejo de la identidad yucateca

Uno de los relatos favoritos del autor es el de las Tortuguitas de Telchac, un torneo ficticio en el que participan equipos desde Progreso hasta El Cuyo; y cuyos protagonistas descubren que, más allá de la rivalidad deportiva, todos enfrentan las mismas dificultades.

Cocom también confesó que el proceso de investigación cambió su percepción sobre la cultura deportiva del estado. "Generalmente pensamos que Yucatán no es futbolero, pero a donde íbamos siempre había porterías. Sí les gusta el béisbol, pero también el fútbol", sentenció.

Incluso elementos del paisaje yucateco encontraron un lugar dentro de los relatos. Al autor le llamó la atención que muchas canchas de los pueblos estén junto a los panteones, una convivencia que terminó incorporando a sus historias. "Si pateabas muy fuerte el balón, probablemente se iba entre las tumbas y había que ir a buscarlo", relató.

El libro concluye con "La pelota no se mancha", un cuento ambientado en un futuro hipotético donde las grandes organizaciones del fútbol controlan hasta los nombres de los jugadores. Con ese relato, el escritor reivindica las historias que nacen lejos de las potencias deportivas.

"Lo estamos viendo precisamente en este Mundial, donde las grandes historias son las de selecciones como Congo, Curazao, Uzbekistán, Jordania o Nueva Zelanda. Quería recuperar ese espíritu", concluyó.