INAH | El litoral de Sisal alberga sitios de valor histórico y natural impulsados para el desarrollo del ecoturismo responsable en Yucatán.

A 3.7 kilómetros del litoral del Pueblo Mágico de Sisal, el Ayuntamiento de Hunucmá prepara una propuesta integral para convertir los restos sumergidos de La Unión en un espacio de memoria histórica, monitoreo ambiental y desarrollo turístico responsable. La embarcación mercante operó en el siglo XIX en el traslado ilícito de personas de origen maya hacia Cuba, y la iniciativa surge a 165 años de su hundimiento en aguas yucatecas.

El director de Turismo de la localidad, José Enrique Mex Esquivel, detalló que la meta principal consiste en transformar este punto, empleado previamente en la captura pesquera, en una reserva bajo protección. Las estructuras metálicas del navío propiciaron el crecimiento de un arrecife artificial con fauna marina diversa, propicio para el buceo libre superficial y actividades recreativas de bajo impacto ambiental.

El trasfondo de este sitio abarca un suceso relevante registrado en 1861, cuando una combustión en el área de calderas causó el naufragio de La Unión mientras navegaba hacia territorio cubano con población indígena sometida durante la Guerra de Castas. Con el propósito de dignificar estos hechos, la propuesta institucional articulará actividades acuáticas y un recinto cultural complementario.

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La vertiente marítima contempla recorridos guiados para grupos de dos a seis personas, con equipamiento de protección, suministro de agua y degustación de platillos con productos de la costa. De forma paralela, en tierra firme funcionará el Museo de la Navegación en Sisal, recinto destinado a documentar la trayectoria del vapor, las rutas marítimas en el Golfo de México y el patrimonio naval de la entidad.

Buscamos que el visitante no solo disfrute del entorno natural y de los peces que hoy habitan el barco, sino que entienda el contexto histórico de una embarcación vinculada a uno de los episodios más complejos y crudos de Yucatán”, puntualizó Mex Esquivel.

El titular del área turística precisó que las condiciones climáticas y la transparencia del agua presentan su mejor balance durante la primavera y el verano. Por ello, recomendó programar visitas durante agosto, septiembre y la primera quincena de octubre, periodo previo al inicio de los vientos del norte que restringen las maniobras de navegación en el puerto.