Las comunidades mayas de Homún, Yucatán, y Hopelchén, Campeche, llevaron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una petición para atraer tres litigios que consideran fundamentales para el futuro ambiental de la Península: la defensa de los cenotes, la protección de las abejas y el reconocimiento de derechos sobre el territorio maya.
La solicitud fue presentada por el Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes y el Centro de Derechos Humanos Utsil Kuxtal, que advierten sobre una crisis socioambiental cada vez más grave en la región, relacionada con actividades como la expansión de la industria porcícola, los monocultivos y el uso intensivo de agroquímicos.
La abogada Lourdes Medina Carrillo recordó que la problemática ha sido documentada durante años por especialistas y recientemente fue confirmada por el relator especial de las Naciones Unidas sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, quien llamó a las autoridades a atender los daños ambientales y sociales que afectan a la península.
Comunidades mayas buscan intervención de la SCJN
“Ya existe una declaratoria de los pueblos mayas de Yucatán, Campeche y Quintana Roo que exige acciones concretas frente a la grave crisis socioambiental que estamos enfrentando”, afirmó en rueda de prensa.
Uno de los casos que buscan llegar a la Corte es el juicio de amparo promovido por habitantes de Homún contra la granja porcícola PAPO, instalada dentro de la Reserva Geohidrológica Anillo de los Cenotes. Aunque la comunidad ha obtenido resoluciones favorables, el litigio continúa abierto.
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Los promoventes piden que la SCJN declare la inviabilidad definitiva del proyecto, garantice que no se repitan instalaciones similares en la zona, reconozca plenamente el derecho a la consulta previa del pueblo maya y ordene la reparación integral de los daños ocasionados.
De forma paralela, otro juicio solicita que el Anillo de los Cenotes sea reconocido como sujeto de derechos, una figura jurídica que permitiría otorgar protección especial a este ecosistema estratégico para la región.
Defensa de los cenotes y derechos de la naturaleza
“Es una oportunidad histórica para que nuestro máximo tribunal reconozca a la naturaleza como sujeto de derechos y fortalezca los derechos bioculturales del pueblo maya”, destacó Medina.
El tercer caso proviene de Hopelchén, Campeche, donde comunidades mayas buscan que la Corte intervenga en un litigio relacionado con la protección de las abejas, afectadas por años de deforestación, monocultivos, transgénicos y fumigaciones con pesticidas.
La apicultora Leydy Pech advirtió que las comunidades ya no están pidiendo atención, sino exigiendo soluciones. “Ya han sido muchos años y no es una solicitud, sino una exigencia. Necesitamos acciones concretas, rápidas y urgentes”, expresó.
Litigio por las abejas y derechos indígenas
Pech también lamentó que muchas sentencias favorables para las comunidades no se traduzcan en cambios reales debido a la falta de cumplimiento por parte de las autoridades. “Puede haber muy buenas resoluciones, pero no hay seguimiento. Existe una omisión de responsabilidades de las autoridades encargadas de hacerlas efectivas”, señaló.
Las organizaciones consideran que la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación podría trascender los casos particulares y establecer criterios inéditos sobre derechos indígenas y derechos de la naturaleza, con impacto potencial en todo el país.

