El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán lanzó un enérgico llamado a las autoridades federales, estatales y a los manifestantes para destrabar el conflicto que mantiene paralizada la zona arqueológica de Chichén Itzá.
Tras el colapso de las mesas de diálogo entre los artesanos y pobladores de la comisaría de Pisté con el gobierno, el sector comercial advirtió que cada día de cierre profundiza el impacto económico en la región.
José Enrique Molina Casares, presidente del CCE y de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Mérida, instó al Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos (CULTUR) y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a reactivar las negociaciones de inmediato, pero también a las personas artesanas.
CCE pide resolver conflicto en Chichén Itzá
"Lo que queremos en la Cámara es que se resuelva lo antes posible; que ambas partes se pongan de acuerdo con los artesanos. Nuestra invitación es que se sienten en la mesa, se negocie y se llegue a un acuerdo para que se puedan abrir las puertas", declaró el líder empresarial.
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El trasfondo del conflicto técnico y social radica en la transición hacia el nuevo Centro de Atención a Visitantes (CATVI).
De acuerdo con Molina Casares, aunque el espacio cuenta con instalaciones modernas y óptimas, ha dividido las opiniones de los comerciantes locales, mientras un sector se resiste a la reubicación, otro grupo está dispuesto a ocupar los nuevos espacios.
Esta división, sumada a las disposiciones oficiales, mantiene el sitio en un "bache" operativo.
Impacto económico por cierre de Chichén Itzá
El líder del CCE lamentó que el turismo y el sector de servicios sean los que "más sufren" las consecuencias de esta disputa, recordando que Chichén Itzá no solo es la zona arqueológica más visitada de México, sino también una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.
Aunque el organismo empresarial aún no dispone de una cifra exacta sobre los daños financieros o el número de negocios afectados en el municipio de Tinum, Molina Casares confirmó caídas en las ventas en esta zona arqueológica.
Ante el bloqueo y el riesgo de perder sus inversiones, el empresario señaló que diversos tour operadores han comenzado a desviar sus rutas hacia otras zonas arqueológicas de la entidad.
A pesar del complejo panorama, el presidente de la CANACO se mostró optimista y señaló que existe voluntad política de ambas partes para solucionar el conflicto.
Destacó que, en los últimos días, varios artesanos han flexibilizado su postura y se muestran abiertos al traslado al CATVI, por lo que una pronta resolución podría estar cerca si se prioriza el diálogo.

