Cuartoscuro | Miles de mujeres en Yucatán asumen la responsabilidad compartida de la proveeduría económica y el cuidado del hogar.

Mientras en Yucatán miles de familias celebraron el Día de las Madres con flores, serenatas y restaurantes llenos, detrás de la fecha también existe otra realidad: la de mujeres que sostienen hogares enteros prácticamente solas, entre jornadas laborales, labores domésticas y la crianza de sus hijos.

Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran el tamaño de esa responsabilidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al cuarto trimestre de 2025, en México residían 54.9 millones de mujeres de 15 años y más, y de ellas 71.5% ya había tenido al menos una hija o hijo nacido vivo.

Entre esas madres, 10.6% se declaró soltera y 23.6% reportó haber estado alguna vez unida -separadas, divorciadas o viudas-, un dato que refleja el crecimiento de hogares donde las mujeres asumen solas la crianza y manutención familiar.

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Aunque el INEGI no desglosa las cifras específicamente para Yucatán en este reporte, especialistas consideran que el fenómeno es palpable en Mérida y municipios del interior del estado, donde cada vez son más visibles las madres que trabajan dobles jornadas para sacar adelante a sus familias.

Desgaste emocional y la doble carga de cuidados

La psicóloga Carolina Chávez advirtió que la maternidad en solitario suele ir acompañada de altos niveles de desgaste emocional y presión económica.

“Muchas mujeres viven bajo una exigencia constante. Tienen que ser proveedoras, cuidadoras y responsables del hogar al mismo tiempo. En Yucatán todavía existe una expectativa muy fuerte sobre el rol de la madre, y eso incrementa la carga emocional”, explicó.

Las cifras nacionales muestran precisamente esa doble carga. Según el INEGI, las madres mexicanas dedican en promedio 20.5 horas semanales a los quehaceres domésticos y otras 17.3 horas al cuidado sin pago de niñas, niños, adultos mayores o personas enfermas.

A esto se suma la presión económica. El estudio indica que casi la mitad de las madres ocupadas -49.2%- recibe ingresos de hasta un salario mínimo, mientras que 28.1% gana entre uno y dos salarios mínimos.

Testimonios y retos económicos en las familias yucatecas

En colonias de Mérida esa realidad se vive todos los días. Karla Uc, madre de dos hijos, cuenta que desde hace cinco años trabaja vendiendo antojitos para mantener sola a su familia.

Hay veces que una quisiera descansar, pero no se puede. Me levanto desde las cuatro de la mañana para preparar comida y luego todavía hay que hacer tareas, lavar ropa y ver cómo alcanza el dinero”, relató.

Reconoce que el Día de las Madres suele ser una fecha emocionalmente contradictoria.

“Claro que da gusto que tus hijos te abracen o te hagan un detalle, pero también piensas en los gastos. Muchas mamás viven al día”, comentó.

El reporte del INEGI también revela que las tasas más altas de participación económica entre madres se concentran entre los 35 y 44 años, donde más de 61% se encuentra trabajando o buscando empleo.

Para la psicóloga Carolina Chávez, esto demuestra que la maternidad moderna está lejos de la imagen romántica tradicional.

“Seguimos celebrando a las madres desde el sacrificio, pero poco se habla de las condiciones que necesitan para vivir con bienestar emocional y económico, concluyó.