Este martes, la organización Football Supporters Europe (FSE) decidió llevar su conflicto con la FIFA a los tribunales internacionales. El colectivo interpuso una queja formal ante la Comisión Europea motivada por los importes excesivos en los pases para el torneo. Según los demandantes, el organismo rector del fútbol mundial impone condiciones económicas injustas para los aficionados.
La coalición, donde también participa Euroconsumers, sostiene que el certamen operará bajo un esquema de precios abusivos. Este evento deportivo histórico ocurrirá del 11 de junio al 19 de julio en sedes repartidas entre Canadá, México y Estados Unidos. Ambas agrupaciones denuncian que la FIFA ejerce un monopolio absoluto que perjudica directamente a los consumidores.
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En un comunicado reciente, la FSE detalló que el ente futbolístico aprovecha su posición dominante para fijar tarifas desproporcionadas. El texto asegura que el organismo aplica "condiciones y procesos de compra opacos e injustos a los aficionados europeos de cara al Mundial de 2026". Asimismo, recalcaron que estas prácticas resultan inaceptables en cualquier entorno de mercado competitivo.
La brecha económica entre Qatar y Norteamérica
Por otro lado, el grupo comparó la situación actual con la experiencia vivida hace cuatro años. La FSE enfatizó que los costos para la gran final superan con creces los registros de la Copa del Mundo 2022. Específicamente, indicaron que las opciones más baratas para el último partido alcanzan hoy los 4,185 dólares, una cifra alarmante para el público.
Los denunciantes recalcaron que este monto representa "más de siete veces el precio de la entrada más barata para la final del Mundial de 2022". En contraste, mencionaron que los accesos para la Eurocopa 2024 iniciaban en apenas 95 euros, lo que equivale a unos 100 dólares. Esta diferencia evidencia, según los colectivos, una desconexión total con la realidad del aficionado.
Mientras tanto, un vocero de la Comisión Europea confirmó a la agencia AFP que la institución ya estudia la queja. Por su parte, la FIFA declaró que aún no recibe el documento oficial de la demanda. No obstante, un representante de la federación aseguró que su prioridad es "garantizar un acceso equitativo a nuestro deporte para los aficionados actuales y potenciales".

El impacto del formato ampliado en las finanzas
Actualmente, la FIFA proyecta la comercialización de casi 7,000,000 de tickets para esta edición. El reglamento de venta establece que cada usuario podrá adquirir hasta 4 boletos por cada enfrentamiento. Además, el sistema permite que un solo comprador acumule un total de 40 entradas durante toda la competencia internacional.
Este torneo marcará un hito al ser el primero con 48 selecciones nacionales en la fase final. Debido a este crecimiento, el calendario contempla un total de 104 partidos, lo que disparó los precios en juegos clave. La FSE recordó que el comité organizador prometió inicialmente pases desde los 21 dólares, una promesa que parece haber quedado en el olvido.
En la realidad, los pases más económicos disponibles hasta ahora tienen un costo de 60 dólares. Un ejemplo claro es el partido inaugural del Grupo J, que enfrentará a Austria y Jordania en el Levi's Stadium de California. Además, la mayoría de los encuentros donde participan las potencias mundiales exigen un pago mínimo de 200 dólares.

El sistema de precios dinámicos y la reventa
Ante los constantes reclamos, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la estrategia financiera del organismo. El directivo argumentó que el costo de las entradas responde directamente a la altísima demanda del mercado. Además, el dirigente explicó que "en Estados Unidos, en particular, existe algo llamado precios dinámicos, lo que significa que los precios subirán o bajarán".
Sin embargo, la FSE criticó este modelo al considerar que carece de topes máximos y de claridad. El comunicado del grupo advirtió que la FIFA utiliza estos "precios variables" sin ofrecer transparencia sobre su cálculo. De hecho, informaron que algunos asientos sufrieron aumentos del 25% entre una etapa de venta y la siguiente.
Finalmente, la organización recordó que las entradas de 60 dólares son sumamente escasas y están reservadas mayormente para federaciones. En el mercado secundario, sitios web oficiales permiten que los revendedores impongan sus propias tarifas. Mientras que en México la reventa con sobreprecio está prohibida, en Canadá y Estados Unidos este sector carece de regulaciones estrictas.
Información: AFP

