El Concejo Indígena de Gobierno de Pisté rechazó que la disminución de visitantes registrada en la zona arqueológica de Chichén Itzá pueda atribuirse únicamente al conflicto entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y los artesanos, ya que consideraron que esa explicación es "simplista" y deja de lado otros factores que han modificado la operación del principal sitio turístico-cultural de México.
El posicionamiento se dio luego de que trascendiera que el enfrentamiento entre el INAH y los vendedores ambulantes, que incluso provocó el cierre de Chichén Itzá durante casi una semana, habría contribuido a una reducción de hasta 13.8 por ciento en la afluencia de visitantes, además de generar pérdidas económicas para prestadores de servicios, comerciantes y empresas hoteleras de la región.
El Concejo sostuvo que la caída en el número de turistas debe analizarse con objetividad y con base en evidencia, pues aseguró que antes del cierre del Parador Turístico y de la implementación del nuevo esquema de acceso a través del Centro de Atención a Visitantes (CATVI), el sitio arqueológico registraba cifras históricas de afluencia y mantenía un modelo que, pese a sus retos, permitía una mejor integración entre el patrimonio cultural, la actividad turística y la economía de la comunidad.
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Señalan otros factores que impactan la actividad turística
La organización señaló que existen diversos elementos que también deben formar parte del análisis, entre ellos la reubicación del acceso principal mediante el CATVI, los cambios en la logística de ingreso a la zona arqueológica, la experiencia que viven las y los visitantes durante su recorrido, las estrategias de promoción turística tanto en México como en el extranjero y factores externos, como la concentración de viajeros en otros destinos debido a eventos de alcance internacional.
"Reducir toda la discusión a responsabilizar a los artesanos resulta simplista y desvía la atención de un análisis técnico sobre las decisiones administrativas que modificaron el funcionamiento del sitio", manifestó el Concejo.
La agrupación afirmó que es momento de evaluar con transparencia qué medidas realmente fortalecieron la actividad turística y cuáles requieren ajustes para recuperar la competitividad de Chichén Itzá, considerado Patrimonio Mundial por la Unesco y una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.
Piden considerar el impacto económico y social en Pisté
El Concejo también dirigió un llamado a las autoridades judiciales para que, al resolver el conflicto relacionado con el Corredor Económico Tradicional, tomen en cuenta las consecuencias económicas y sociales que ha generado su cierre para las familias de Pisté.
Expuso que las decisiones públicas también deben medirse por sus resultados y advirtió que, si una medida afecta el derecho al trabajo de la comunidad indígena y coincide con una disminución en la actividad turística, es indispensable analizar sus efectos para encontrar soluciones que beneficien tanto a la conservación del patrimonio como a la población que históricamente ha participado en su desarrollo.
Finalmente, reiteró que el futuro de Chichén Itzá debe construirse mediante el diálogo, con evidencia técnica y con la participación de la comunidad maya de Pisté, a la que consideró un actor fundamental en la preservación y el desarrollo del destino turístico más importante de Yucatán.

