La verdadera prevención

Mientras Mérida blinda sus parques, terminales y comisarías con el despliegue del operativo municipal y una oferta de talleres que busca regalarle un respiro de paz a la niñez, la verdadera prueba de fuego para miles de familias yucatecas no estará en los espacios públicos, sino en las carreteras. La planeación institucional es un paso indispensable, pero pierde toda efectividad si al encender el motor olvidamos la premisa más humana y básica de la prevención. 

Preparar las vacaciones va mucho más allá de elegir el destino o empacar las maletas; implica asumir la profunda responsabilidad de revisar minuciosamente las condiciones mecánicas del vehículo y, sobre todo, entender que el trayecto exige nuestra atención absoluta, libre de las peligrosas distracciones que hoy abundan en las pantallas de los teléfonos móviles.

El éxito de este periodo vacacional no se medirá jamás en la rapidez con la que alcancemos la costa o el puerto, sino en la capacidad compartida de regresar a casa con los asientos del auto intactos. Respetar los límites de velocidad y mantener el alcohol y otras sustancias estrictamente fuera del viaje son las únicas decisiones capaces de separar una memoria entrañable de una tragedia irreversible; la meta final de este verano no es llegar antes, sino evitar que la prisa o un segundo de negligencia nos conviertan en una fría cifra más dentro de la implacable estadística de siniestros viales. ¿Será?

Nuevo delito

Lo que le pasó en Kanasín a un padre e hijo dedicados a las mudanzas es una historia que pareciera el guion de una serie, pero es una realidad que debe llamar la atención de autoridades y ciudadanos.

Resulta ser que los hombres acabaron detenidos al ir a hacer un flete a un domicilio, donde se llevaron un refri, una lavadora y otros objetos. Ellos fueron contratados por una persona que los contactó por medio de mensajes telefónicos.

Profesionales en su trabajo partieron con los muebles y el cliente, pero fueron detenidos en un retén de la policía, donde los agentes les informaron que lo que llevaban era presuntamente producto de un robo a casa habitación. En la confusión, el hombre que los contrató se esfumó. Los trabajadores quedaron detenidos mientras se indagaba si ellos eran responsables del delito. Finalmente fueron liberados, pero queda al descubierto un modus operandi que amenaza a la tranquilidad que caracteriza al estado. ¿Será?

Como digo una cosa...

El presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Yucatán, Carlos Bojórquez Urzaiz, vivió un bochornoso momento cuando calificó a Andrés Manuel López Obrador como el “peor presidente que ha tenido México”, durante un discurso público, en Tizimín… El político no corrigió el error, pues el evento transcurrió como si nada. Sin embargo, horas después corrigió el resbalón y argumentó: "Cuando hablas no tienes un apuntador, yo dije una expresión desafortunada respecto al presidente López Obrador; sinceramente, yo no me di cuenta. Hay una distancia fonética muy breve entre peor y mejor". Hay quienes señalan que lo más probable es que habló el subconsciente. ¿Será?