En un estado que busca consolidarse como polo tecnológico e industrial, las mujeres ingenieras continúan abriendo camino en espacios que históricamente estuvieron dominados por hombres. Este 23 de junio, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, la fecha sirve para reconocer sus aportaciones, pero también para visibilizar los desafíos que aún enfrentan.
Aunque la presencia femenina en las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) ha crecido en los últimos años, la brecha persiste. Datos de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) indican que las mujeres representan apenas alrededor del 30% de la matrícula en carreras de ciencias exactas e ingeniería.
Las áreas con mayor participación femenina son Ingeniería en Alimentos, Biotecnología e Ingeniería Industrial Logística, mientras que disciplinas como Software, Computación, Física y Mecatrónica continúan siendo predominantemente masculinas.
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Brecha de género persiste en las carreras STEM
Desde hace algunos años se ha documentado que muchas estudiantes de ingeniería aún enfrentan estereotipos de género, falta de referentes femeninos y ambientes académicos donde siguen siendo minoría.
Una de ellas es Mariana Góngora, ingeniera de Seguridad en una empresa maquiladora de Mérida, quien consideró que las mujeres aportan una perspectiva distinta que contribuye a mejorar las condiciones laborales para todas las personas.
“Como mujeres ingenieras podemos contemplar aspectos que muchas veces no se toman en cuenta en el diseño de procesos o puestos de trabajo. Hay operadoras que tienen características distintas y podemos impulsar medidas para que desempeñen sus labores de manera más segura y eficiente”, explicó.
Góngora señaló que la participación femenina en la ingeniería no solo abre espacios para nuevas profesionistas, sino que también ayuda a visibilizar las necesidades de las mujeres trabajadoras dentro de las industrias.
Mujeres ingenieras enfrentan barreras laborales
Sin embargo, reconoció que aún persisten barreras. Relató que durante su trayectoria profesional ha enfrentado situaciones de discriminación por género, incluyendo procesos de contratación donde percibió una preferencia por candidatos hombres bajo el argumento de que tendrían mayor autoridad o carácter para dirigir personal operativo.
“Todavía hay quienes consideran que los hombres son más capaces para ciertos puestos, aunque tengamos la misma preparación y experiencia. Afortunadamente, siento que cada vez se escuchan más nuestras voces y se toman más en serio las situaciones de machismo que reportamos”, afirmó.
A pesar de ello, celebró que el panorama haya mejorado en comparación con años anteriores y confió en que la tendencia continuará conforme más mujeres ingresen y permanezcan en estas profesiones.
En el Instituto Tecnológico de Mérida, por ejemplo, recientemente se otorgaron becas STEM a 36 mujeres inscritas en programas de ingeniería, una iniciativa que busca incentivar su permanencia y desarrollo profesional.
Referentes femeninos inspiran a nuevas generaciones
En Yucatán existen antecedentes que demuestran que las mujeres han estado presentes en la ingeniería desde hace décadas. Una de las pioneras fue la ingeniera civil Elsy Yolanda Lara, considerada una de las primeras mujeres dedicadas a la construcción en la Península de Yucatán y referente para generaciones posteriores.
Con motivo de esta conmemoración, Mariana Góngora envió un mensaje a las jóvenes que contemplan estudiar alguna ingeniería:
“Que se animen. Es muy gratificante poder mejorar procesos y contribuir a que los trabajos sean más seguros e incluyentes para todas las personas. Nuestra visión también es necesaria para construir espacios laborales más justos y accesibles”, concluyó.

