La Comisión Europea informó este martes que no cuenta con facultades para obligar a las empresas desarrolladoras a mantener operativos los videojuegos una vez que dejan de comercializarse. No obstante, anunció que trabajará con representantes de la industria y organizaciones de consumidores para impulsar un código voluntario sobre la gestión del llamado “fin de vida” de los videojuegos.
La postura de la institución europea surge en medio de una creciente discusión sobre los derechos de los usuarios que adquieren títulos digitales y posteriormente pierden el acceso a ellos debido al cierre de servidores o al retiro del producto por parte de las compañías.
El debate tomó fuerza tras una demanda presentada en marzo de 2026 por la organización francesa UFC-Que Choisir contra la desarrolladora Ubisoft, responsable del videojuego The Crew.
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El caso The Crew desató la controversia
La acción legal comenzó después de que Ubisoft decidiera cerrar los servidores de The Crew, un videojuego de carreras en línea que quedó permanentemente inutilizable para quienes lo habían adquirido.
La demanda cuenta con el respaldo de la campaña Stop Killing Games, un movimiento que nació precisamente a raíz de la controversia generada por la desaparición del acceso al título.
Según la postura de Ubisoft, los usuarios compraron un acceso limitado al videojuego y no una propiedad permanente sobre el producto. La empresa sostiene que las condiciones de uso establecían claramente los alcances de ese acceso.
Por su parte, UFC-Que Choisir argumenta que la compañía indujo a error a los consumidores respecto al tiempo durante el cual el videojuego permanecería disponible y que además aplicó cláusulas contractuales que restringían de forma injusta los derechos de los compradores.
Derechos de autor limitan la intervención de Bruselas
La Comisión Europea explicó que las normas relacionadas con los derechos de autor y la propiedad intelectual impiden imponer una obligación legal que obligue a las empresas a mantener jugables sus videojuegos una vez retirados del mercado.
A pesar de ello, la institución adelantó que colaborará con organizaciones de consumidores y autoridades competentes para difundir y reforzar el conocimiento sobre los derechos que actualmente poseen los usuarios dentro de la legislación europea.
El organismo considera que una aplicación más estricta de las normas de protección al consumidor podría incentivar a las compañías a ofrecer productos con una vida útil más prolongada.
Comisión Europea plantea soluciones voluntarias
En su posicionamiento oficial, la Comisión Europea señaló que la aplicación efectiva de las herramientas legales ya existentes puede contribuir a que las empresas exploren alternativas que respondan mejor a las expectativas de los consumidores.
"La aplicación activa de estos derechos de los consumidores ya existentes también puede incentivar a los proveedores a ofrecer videojuegos con una vida útil más larga y explorar soluciones que respondan a las expectativas de los consumidores", indicó la Comisión Europea en un comunicado.
La propuesta contempla el desarrollo de mecanismos voluntarios entre fabricantes, distribuidores y asociaciones de consumidores para abordar el cierre de servicios y la disponibilidad futura de videojuegos digitales.

