AFP | La hidratación de los aficionados se convirtió en uno de los temas más debatidos previo al torneo.

La FIFA anunció un ajuste en las normas de acceso a los estadios del Mundial 2026, al autorizar que los aficionados ingresen con una botella de agua desechable sellada de fábrica. La decisión llega a pocos días del arranque del torneo, programado para el 11 de junio, y responde a la controversia generada por la prohibición de recipientes reutilizables.

La medida modifica parcialmente las restricciones que habían provocado críticas de autoridades políticas y defensores de la salud pública en distintos países. El debate cobró fuerza debido a las altas temperaturas previstas en varias sedes de Estados Unidos, Canadá y México, naciones que albergarán la competición.

La nueva disposición permite a cada espectador portar una botella de plástico blando sellada de hasta 20 onzas, equivalentes a aproximadamente 591 mililitros, mientras que los recipientes rígidos y reutilizables seguirán prohibidos.

FIFA explica los cambios en la política de acceso

El responsable de operaciones de la Copa del Mundo 2026, Heimo Schirgi, explicó el motivo de la modificación durante declaraciones retomadas por la BBC.

“Cada espectador podrá traer consigo una botella de agua desechable de plástico blando sellada de fábrica de 20 onzas (560 ml) al estadio”, indicó el directivo.

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Asimismo, aclaró que la restricción sobre ciertos recipientes permanecerá vigente por razones de seguridad. “Lo que no está permitido son los recipientes de agua rígidos y reutilizables, que podrían representar un riesgo para la seguridad”, agregó.

La aclaración surgió después de que la FIFA actualizara el 2 de junio su Código de Conducta en los Estadios, eliminando una disposición que permitía el ingreso de botellas reutilizables transparentes y vacías con capacidad de hasta un litro.

La prohibición generó críticas internacionales

La modificación inicial provocó reacciones inmediatas entre dirigentes políticos de varios países. Uno de los primeros en pronunciarse fue el primer ministro británico, Keir Starmer, quien cuestionó públicamente la decisión.

“No puedo evitar pensar que se trata de ganar dinero”, afirmó durante una entrevista. Posteriormente añadió: ¿No puedes entrar con botellas de plástico, pero sí puedes comprar una botella de agua una vez dentro del recinto? Y seguramente será cara.”

Las críticas también llegaron desde Canadá. La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, calificó la medida como “una avaricia descarada” durante una conferencia de prensa ofrecida el jueves.

La funcionaria señaló ante CTV News: ¿Por qué tendrías que comprar una botella de agua si puedes traer la tuya propia? Es más barato y respetuoso con el medio ambiente.”

Preocupación por el calor en las sedes mundialistas

En Estados Unidos, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también expresó inquietud por los posibles efectos de la medida sobre los asistentes a los partidos.

El funcionario declaró a The Athletic que la decisión “genera preocupación porque el calor del que hablamos afecta no solo a los jugadores, sino también a los espectadores.”

La discusión se ha centrado en el equilibrio entre las medidas de seguridad y las necesidades de hidratación de miles de aficionados que acudirán a los estadios durante los meses más cálidos del año.

Debate sobre hidratación y venta de bebidas

La polémica también puso sobre la mesa el componente comercial relacionado con la venta de bebidas dentro de los recintos deportivos.

Durante el Mundial 2026, la comercialización de bebidas estará a cargo de la FIFA mediante su socio comercial Coca-Cola, que ya operó esquemas similares durante la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

Según los antecedentes citados en la información, el agua embotellada se comercializó el verano pasado con precios que oscilaron entre 4 y 6 dólares, situación que alimentó las críticas de quienes consideraban innecesaria la prohibición de recipientes reutilizables.