Aunque fumar ya no tiene la presencia social que tuvo décadas atrás, sus consecuencias siguen ocupando camas de hospital, consultorios oncológicos y certificados de defunción en Yucatán. Sin embargo, mientras el cigarro tradicional pierde terreno entre algunos sectores de la población, el creciente uso de vapeadores entre adolescentes y jóvenes ya preocupa a especialistas.
En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo, expertos advierten que el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte. Al mismo tiempo, alertan sobre el riesgo de que las nuevas generaciones desarrollen dependencia a la nicotina a través de dispositivos electrónicos que suelen percibirse erróneamente como inofensivos.
De acuerdo con datos retomados de la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, en Yucatán existen alrededor de 245 mil fumadores, una población equivalente a la de varios municipios completos del estado.
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Tabaquismo sigue impactando la salud en Yucatán
Las consecuencias son visibles. Información de la Secretaría de Salud federal señala que el consumo de tabaco está relacionado con más de mil defunciones anuales en la entidad, mientras que organizaciones especializadas han estimado cifras incluso mayores.
El impacto se refleja especialmente en enfermedades respiratorias, cardiovasculares y diversos tipos de cáncer. Entre ellos destaca el cáncer de pulmón, considerado una de las patologías más estrechamente vinculadas al tabaquismo. Tan solo hasta la semana epidemiológica más reciente, Yucatán acumula 24 casos de esta enfermedad.
Pero la preocupación de los especialistas ya no se limita únicamente al cigarro convencional.
Vapeadores ganan terreno entre adolescentes
Datos de la Encuesta Juventud y Bienestar, aplicada a miles de estudiantes yucatecos de entre 13 y 17 años, revelan que cerca del 18 por ciento de los adolescentes ha utilizado vapeadores alguna vez en su vida; y alrededor del 3 por ciento los consume diariamente. Mérida, Progreso y Celestún figuran entre los municipios con mayores reportes de uso.
Para el neumólogo Ernesto González Aguirre, estas cifras muestran un cambio en la forma en que los jóvenes se acercan a la nicotina.
“Muchos adolescentes creen que vapear no representa un riesgo porque no hay humo o porque los dispositivos tienen sabores agradables, pero la realidad es que siguen exponiéndose a sustancias que generan dependencia y que pueden afectar el sistema respiratorio”, señaló en entrevista con 24 HORAS Yucatán.
El especialista explicó que la nicotina contenida en numerosos vapeadores puede producir adicción desde edades tempranas, alterando además procesos neurológicos relacionados con la atención, el aprendizaje y el control de impulsos.
Especialistas alertan sobre riesgos del vapeo
Advirtió también que existe evidencia creciente sobre los efectos de estos dispositivos en las vías respiratorias. Aunque los daños a largo plazo continúan estudiándose, ya se han documentado casos de inflamación pulmonar, irritación crónica y deterioro de la función respiratoria asociados a su uso frecuente.
“Lo preocupante es que estamos viendo una normalización del vapeo. Muchos jóvenes que probablemente nunca habrían encendido un cigarro sí están dispuestos a probar un vapeador porque lo perciben como algo moderno, tecnológico o menos dañino. Eso puede convertirse en la puerta de entrada a una dependencia de la nicotina que después sea muy difícil abandonar”, sentenció.
González Aguirre recordó que la Organización Mundial de la Salud ha advertido que la industria ha dirigido parte de sus estrategias de comercialización hacia las nuevas generaciones mediante sabores atractivos, diseños llamativos y campañas digitales que minimizan los riesgos asociados al consumo.
A nivel mundial, la OMS estima que más de ocho millones de personas mueren cada año por causas relacionadas con el tabaco, incluyendo a quienes están expuestos al humo de segunda mano.

