Tras la indignación ciudadana provocada por la tala injustificada de siete árboles de maculís en la comisaría de Cholul, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada anunció una respuesta contundente: la constructora responsable no solo enfrentará una sanción económica este lunes, sino que será el propio Ayuntamiento quien tome las riendas de la reforestación para garantizar que el daño sea reparado con éxito.
En un giro estratégico para asegurar la supervivencia de la flora, la alcaldesa precisó que la empresa responsable no ejecutará la replantación. En su lugar, expertos de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (UMABA) intervendrán la próxima semana.
“La multa es consecuencia de algo que ya pasó. Lo que queremos no es recaudar, sino que la gente no tire los árboles; que sean conscientes de que los necesitamos”, sentenció la munícipe durante su rueda de prensa matutina.
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Intervención técnica de la UMABA y el Fondo Verde
Raúl Escalante Aguilar, titular de la UMABA, explicó que, aunque la empresa mostró disposición para plantar más ejemplares de los que derribó, la normativa actual del Fondo Verde exige que sea la autoridad municipal la encargada de la intervención técnica.
Explicó que la dependencia a su cargo seleccionará ejemplares de maculís con dimensiones adecuadas para mitigar el impacto térmico y ambiental en el menor tiempo posible. Además, la constructora enfrentará un castigo económico (monetario) y compensatorio (restitución del ecosistema). Y se busca que el desarrollo urbano en Mérida deje de verse como un enemigo de la conservación natural.
Por último, Patrón Laviada dijo que su administración busca sentar un precedente para las empresas del sector construcción. "El mensaje es transparente, el crecimiento de Mérida no se negociará a costa de su patrimonio natural, aseguró. La sanción que se revelará este lunes no es solo un trámite administrativo, sino un recordatorio de que en la “ciudad blanca”, la sombra de un maculís ahora tiene un valor innegociable.

