La Fundación Beyeler, ubicada en las cercanías de Basilea, generó un impacto mediático al permitir el ingreso de personas en ropa de playa. El recinto cultural lanzó una convocatoria especial el fin de semana para que los visitantes observen las famosas pinturas de Paul Cézanne que retratan a individuos bañándose.
Dentro de las salas, una mujer joven lucía un bañador negro mientras analizaba una de las piezas del postimpresionista francés. Simultáneamente, un hombre sin camiseta y con prendas de color naranja observaba con detenimiento cada trazo de la colección.
El diseñador gráfico suizo Julien Rondez, de 34 años, calificó la iniciativa como una propuesta atrevida y absurda durante una entrevista para la AFP. El profesional decidió participar en la dinámica a pesar de que ya conocía la exhibición de forma previa.
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Impacto visual de la obra de Cézanne en la Fundación Beyeler
Julien Rondez explicó que, bajo este concepto, los propios asistentes se transforman en “una especie de obra de arte dentro del museo”. El joven recorrió las instalaciones utilizando sus auriculares de audioguía y un bañador a rayas mientras descansaba sobre una toalla verde.
Según el testimonio del diseñador, la experiencia resultó complicada al inicio debido a que pocos asistentes seguían la consigna. No obstante, el ambiente cálido del día y la similitud con una jornada de piscina facilitaron su integración en la actividad.
En las zonas exteriores del edificio, el público aprovechó el césped y los jardines bordeados de juncos para tomar el sol. La trabajadora de recursos humanos Lionnel, de 53 años, asistió al evento portando un bikini de lentejuelas.

Lionnel definió la visita como una experiencia inusual donde los participantes intercambiaban sonrisas cómplices al encontrarse en las salas. A pesar del entusiasmo, admitió que la vestimenta “puede resultar un poco distractor” al momento de enfocarse plenamente en los cuadros.
Detalles económicos y operativos del Día de los Bañistas
Para facilitar la logística, la Fundación Beyeler instaló un área de vestuarios donde las personas podían cambiarse de ropa. Además, el museo ofreció un incentivo económico importante para fomentar la participación ciudadana en este evento único.
Aquellos que acudieron en traje de baño evitaron el pago de la entrada general, cuyo costo asciende a 25 francos suizos o 32 dólares. Esta medida atrajo a personas de diversas regiones, incluyendo a visitantes que caminaban descalzos o usaban gorros de natación.
Laurence Gainet, propietaria de una galería en Dijon, Francia, mostró su sorpresa al encontrarse con el denominado “Día de los Bañistas”. La experta en arte reconoció que, al principio, la situación genera dudas sobre si se trata de una actuación o un performance.
Por su parte, el jardinero paisajista Marc Schmidlin, de 40 años, viajó desde Thurgau, una zona ubicada a 150 kilómetros de distancia. El hombre aseguró a la AFP que “no quería perderme este evento; me gustan mucho los eventos únicos y especiales”.






Visión artística de Maurizio Cattelan y el postimpresionismo
La serie de pinturas creadas por Paul Cézanne, quien falleció en 1906 a la edad de 67 años, muestra cuerpos desnudos en entornos naturales. El reconocido artista italiano Maurizio Cattelan concibió este proyecto para trasladar la visión histórica del cuerpo humano al presente.
La arquitecta portuguesa Ana Lopes, de 34 años y residente en Basilea, destacó la conexión orgánica entre la vestimenta actual y la obra. "En las pinturas de Cézanne se percibe que busca inspirarse en la naturaleza y plasmar esa experiencia orgánica de la naturaleza, de las personas", comentó.
Ana Lopes añadió que el acto de vestir un traje de baño emula la esencia de la exposición, pues los visitantes están “casi desnudos”. El museo afirma que este entorno inusual elimina la distancia entre el espectador y la pintura mediante el humor.
Finalmente, el ingeniero ambiental Lukas Rupt, de 26 años, elogió la estrategia por desafiar las normas tradicionales de conducta en los recintos culturales. El joven manifestó: “me gusta la idea de romper este código y salir de la zona de confort habitual".

