El inusual descenso de temperaturas registrado durante las mañanas de la última semana en Mérida ha modificado la rutina de miles de trabajadores que deben madrugar para llegar al centro de la ciudad y abordar el transporte público rumbo a sus empleos.

Chamarras prestadas, sudaderas improvisadas y termos con café caliente se han convertido en parte del paisaje cotidiano en paraderos y esquinas de la capital yucateca.

Esperar el camión bajo temperaturas atípicas

Desde antes de las seis de la mañana, hombres y mujeres enfrentan un frío poco común para la región. Patricio, empleado de un comercio del centro, viaja diariamente desde el poniente de la ciudad y reconoce que la situación lo tomó desprevenido.

“Bañarse en la mañana está complicado, el agua sale helada y hay que agarrar valor”, relató.

María del Carmen, trabajadora doméstica de la comisaría de San José Tzal, señaló que el viento intensifica la sensación térmica durante la espera del camión.

Mayor impacto en turnos nocturnos

Para quienes laboran durante la madrugada o en turnos nocturnos, las bajas temperaturas generan molestias físicas. José Luis, vigilante, explicó que el frío afecta principalmente manos, pecho y garganta.

Riesgos a la salud por bajas temperaturas

El neumólogo Ernesto González Aguirre advirtió que el frío puede detonar o agravar enfermedades respiratorias, especialmente en personas con padecimientos crónicos.

Recomendó abrigarse en capas, cubrir nariz y boca, evitar cambios bruscos de temperatura y no automedicarse.

Pronóstico de frío persistente

En el ámbito meteorológico, Juan Vázquez Montalvo, del Ciafeme-UADY, informó que las condiciones de frío inusual persistirán en Yucatán.

En Mérida, las temperaturas oscilarán entre 8 y 10 grados, mientras que en municipios del interior podrían descender hasta 3 o 5 grados, principalmente durante la madrugada.