Fotografía: Cuartoscuro

Unos 2.000 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa y de otras instituciones formadoras de maestros de México marcharon este sábado en el estado de Guerrero (sur) para exigir justicia por el asesinato de uno de sus compañeros a manos de policías.

Yanqui Gómez, alumno de Ayotzinapa, fue abatido el 7 de marzo durante una intervención policial en Chilpancingo, la capital de Guerrero, en un incidente que enardeció los ánimos de este colectivo que desde hace casi una década exige justicia por la desaparición, hasta ahora no esclarecida, de 43 estudiantes del mismo centro de educación superior en 2014.

El descontento creció luego de que el policía que presuntamente mató a Gómez, de 23 años, escapara el lunes pasado antes de que se formalizara su detención, lo que provocó violentas protestas en la capital estatal.

En la manifestación del sábado, que transcurrió pacíficamente, la madre del joven, Lilia Vianey Peralta, recordó que su hijo fue revictimizado por el secretario de Seguridad de Guerrero, quien dijo que su muerte “fue un hecho entre delincuentes”.

“Intentaron realizar un montaje para justificar la muerte”, denunció la mujer durante la protesta.

Los secretarios de Seguridad y de Gobernación (Interior) de Guerrero renunciaron el jueves luego que las pesquisas mostraran que Gómez estaba desarmado cuando fue intervenido por la policía, en lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como un “abuso de autoridad”.

La fiscal estatal también fue removida de su cargo.

En la manifestación participaron también familiares de los 43 alumnos desaparecidos. Cristina Bautista, madre del estudiante Benjamín Ascencio, pidió que el asesinato de Gómez sea resuelto y no quede como el caso de su hijo.

“Nosotros le decimos al presidente que investigue (…). Hoy de nuevo las autoridades hacen una injusticia contra otro normalista”, dijo Bautista durante el mitin de cierre de la marcha, que duró unas cinco horas.

Los normalistas dijeron que continuarán sus protestas para exigir la detención del policía acusado del asesinato de Gómez, quien sigue prófugo.

La desaparición de los “43 de Ayotzinapa” es una de las peores violaciones de derechos humanos cometidas en México, que acumula unos 450.000 asesinatos y más de 100.000 desaparecidos desde 2006, cuando el gobierno de la época declaró una guerra contra el narcotráfico.

La investigación solo ha logrado ubicar los restos de tres alumnos, y desde 2022 se ha ordenado el arresto de 132 personas, incluidos 14 militares y el ex procurador general Jesús Murillo Karam.

AFP

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