Envidia de la mala
Los partidos políticos están celosos de la Selección Nacional, porque es la única que logra llenos totales desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo de la Ciudad de México y congrega a miles de aficionados, sin acarreos y de manera pacífica en las principales plazas públicas de todo el país… No cabe duda de que los mexicanos necesitan un medio de desfogue, porque aunque digan que todo va “requetebién”, existe una gran necesidad de celebrar y gritar. ¿Será?
Intervención necesaria
El Centro Histórico de Mérida posee una belleza incuestionable, pero tras las fachadas coloniales y porfirianas que atraen a miles de miradas se esconde un deterioro silencioso que las recientes precipitaciones se han encargado de evidenciar. Que un censo registre 350 predios con daños estructurales en el primer cuadro no es una simple estadística meteorológica, sino un síntoma de alarma que nos obliga a reflexionar sobre el abandono. Si bien la autoridad municipal ha mostrado apertura al agilizar la burocracia mediante actas oculares para facilitar las intervenciones urgentes, la verdadera salvaguarda de este patrimonio —y de las vidas que transitan bajo sus cornisas— recae firmemente en los propietarios y comerciantes que dinamizan la zona. Poseer, rentar o lucrar con un inmueble histórico es un privilegio que conlleva la ineludible responsabilidad ética de su mantenimiento; la desidia privada no puede seguir siendo el preludio de un accidente fatal en nuestras banquetas. ¿Será?
Falta de claridad
En San Damián, Mérida, el Tribunal Colegiado decidió ponerle freno definitivo al gasoducto que desde 2021 avanzaba entre zanjas, tubos y explicaciones poco claras que, según vecinos, cambiaban de “agua” a “luz” según la ocasión. La resolución ratifica dos sentencias a favor de la comunidad y ordena la suspensión total de la obra de la empresa Tractebel, además de exigir que cualquier intento de reactivación incluya diálogo previo con los vecinos; y esta vez, con información completa desde el inicio.
El colectivo Defensores de San Damián, junto con Kanan Derechos Humanos, celebró el fallo tras años de litigio. Recordaron que la obra arrancó sin informar claramente su alcance, lo que terminó detonando amparos y organización vecinal. “Ya es una sentencia firme, se caen los permisos”, resumió la defensa legal. El colectivo pidió a las autoridades municipales cumplir la resolución sin retrasos, mientras en la colonia, dicen, el gasoducto quedó como ejemplo de que cuando no se explica una obra, los vecinos terminan haciendo su propia investigación; y ganándola. ¿Será?

