El gobierno de Yucatán busca convertir parte de su litoral en un nuevo atractivo para el turismo de buceo y, al mismo tiempo, fortalecer la actividad pesquera mediante la creación de un sistema de arrecifes artificiales frente a las costas del estado.
El gobernador Joaquín Díaz Mena informó que sostuvo una reunión con el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, con quien revisó una propuesta para desarrollar arrecifes artificiales mediante el hundimiento controlado de embarcaciones y otros artefactos donados por la Secretaría de Marina.
Arrecifes Artificiales Impulsarían Turismo y Pesca
El mandatario explicó que se contemplan dos polígonos para este proyecto: uno frente a las costas de Dzilam de Bravo y otro en la zona marítima cercana a San Felipe y Río Lagartos.
Según detalló, la iniciativa busca conjugar la conservación ambiental con el desarrollo económico de las comunidades costeras, ya que los arrecifes artificiales favorecerían la regeneración de ecosistemas marinos, la reproducción de especies pesqueras y la creación de nuevos atractivos para visitantes nacionales y extranjeros.
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“Este proyecto va a contribuir a la regeneración de ecosistemas costeros, impulsará el turismo de naturaleza y buceo y abrirá nuevas oportunidades económicas para las comunidades de la costa”, afirmó.
El gobernador destacó que la estrategia también permitirá diversificar la oferta turística de la costa yucateca, tradicionalmente enfocada en playas y ecoturismo, al incorporar sitios especializados para actividades subacuáticas.
Secretaría de Marina Brinda Apoyo Técnico
Díaz Mena señaló que la Secretaría de Marina ya brinda apoyo técnico para realizar estudios batimétricos en las áreas propuestas, información que será utilizada para integrar la Manifestación de Impacto Ambiental que posteriormente será presentada ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Además, anunció que la modernización del puerto incluirá una nueva Base de Operaciones Navales equipada con patrullas oceánicas y embarcaciones de última generación, lo que fortalecerá la vigilancia marítima y la protección de las rutas comerciales.
“Un puerto seguro es un puerto confiable para el comercio y para el turismo”, sostuvo el mandatario; y aseguró que estas acciones buscan convertir a Progreso en un puerto moderno, seguro y con estándares de clase mundial.

