Guillermo Castillo | Autoridades municipales implementaron cambios operativos en los zoológicos de Mérida.

Luego de los recientes incidentes registrados en el Parque Zoológico del Centenario —que incluyeron el escape momentáneo de un mono capuchino y la incursión de perros ferales—, la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, anunció una reestructuración operativa inmediata en los centros de conservación de la ciudad. La medida busca eliminar los tiempos de adaptación en áreas sensibles y blindar el bienestar físico de los ejemplares.

La presidenta municipal detalló que, bajo un criterio de estricta responsabilidad, el hasta ahora jefe del zoológico Animaya, Edgardo Llañes, quien posee una sólida trayectoria en el manejo de vida silvestre, asumirá la dirección del Centenario. En contraparte, la bióloga Claudia Ham tomará las riendas del parque Animaya.

Supervisión operativa y medidas de control interno

"Con los animales no puedes tener una curva de aprendizaje; hay que cuidarlos de inmediato. Por eso realizamos estos enroques de manera responsable, tomando cartas en el asunto para garantizar que personal con experiencia probada esté al frente de cada área", sostuvo la primera edil.

Patrón Laviada reconoció de forma abierta que estos acontecimientos forzaron al Ayuntamiento a auditar la operación interna de los recintos, lo que derivó también en la separación y movimiento de empleados de confianza que no estaban desempeñando adecuadamente sus labores de custodia y mantenimiento.

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Respecto a la fuga del primate, la alcaldesa matizó que la situación no pasó a mayores gracias a la activación de los planes de contingencia institucionales, los cuales obligaron al confinamiento temporal del perímetro y a la captura segura del ejemplar.

"Los monitos son escapistas por naturaleza, es parte de su comportamiento biológico. En cuanto ocurre una alerta de este tipo, se cierra el sector y los expertos proceden a recuperarlo para reincorporarlo a su exhibidor", explicó.

Blindaje perimetral contra jaurías ferales

La presidenta municipal abordó también la problemática de los perros ferales que lograron infiltrarse en las instalaciones del Centenario en semanas pasadas, poniendo en riesgo a los residentes de este espacio. Al respecto, informó que la gran mayoría de estos caninos ya fue retirada de forma segura y que se implementó una estrategia de blindaje mediante la colocación de una doble malla ciclónica en los accesos clave para imposibilitar nuevos ingresos.

La munícipe concluyó que la prioridad de su gobierno es asegurar condiciones óptimas y dignas para los huéspedes de ambos zoológicos, acentuando la vigilancia sobre aquellos ejemplares de edad avanzada que demandan dietas geriátricas especiales y tratamientos médicos diarios.

"Mi mayor preocupación es proteger a los animalitos. Contamos con médicos veterinarios muy profesionales y personal operativo capacitado, pero es evidente que necesitamos mayor rigor y una vigilancia mucho más estricta en el día a día", finalizó.