AFP | Competidores equipados con armaduras participaron en un torneo de combate medieval celebrado en Francia.

Una ciudad del sur de Francia se convirtió el pasado sábado en escenario de un inusual espectáculo deportivo. En Onet-le-Château, localidad situada en la región de Aveyron, decenas de combatientes se enfrentaron dentro de una jaula hexagonal utilizada habitualmente para las artes marciales mixtas (MMA), pero con una particularidad: todos portaban armaduras y armas medievales.

El evento incluyó un total de 20 combates, en los que los participantes utilizaron espadas y hachas para medirse en enfrentamientos inspirados en las prácticas de combate de la Edad Media.

El propio ayuntamiento de la localidad definió esta disciplina como el equivalente contemporáneo de "lo que en la práctica eran las artes marciales mixtas de la Edad Media", destacando el vínculo histórico de esta actividad con las antiguas competencias guerreras.

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Qué es el behourd y cómo se practica

La competencia se desarrolló en un club especializado en behourd, una disciplina que recrea combates históricos mediante el uso de armaduras y armas inspiradas en la época medieval.

Aunque la mayoría de los participantes fueron hombres procedentes de Francia, Polonia y Gran Bretaña, el programa también contempló la participación de mujeres combatientes.

Los organizadores explicaron que el behourd no se limita únicamente al uso de armas. La disciplina incorpora técnicas de lucha libre, trabajo en el suelo y golpes ejecutados con puños, pies, codos, rodillas, cabeza e incluso con el escudo.

AFP | El behourd combina recreación histórica y técnicas de combate en enfrentamientos reglamentados.

Un deporte que combina historia y combate

"La palabra 'behourd' proviene del francés antiguo", explicó Clement Carsac, presidente del club organizador.

"Era una actividad recreativa practicada por hombres en la Edad Media. Es donde la historia y los deportes de combate se encuentran", añadió el dirigente al referirse a los orígenes de esta práctica.

Antes del inicio de los enfrentamientos, los participantes pasaron por sesiones de pesaje, ya que la disciplina establece categorías según el peso corporal, de manera similar a deportes como el boxeo y el judo.

El costo de participar en un torneo medieval

Tras el pesaje, los combatientes se colocaron armaduras y cascos cuyo peso puede alcanzar hasta seis kilogramos (13 libras), lo que añade un importante desafío físico durante cada combate.

Participar en esta disciplina también implica una fuerte inversión económica. Según Clement Carsac, "un kit completo cuesta entre 3.000 y 4.000 euros", equivalentes aproximadamente a entre 3.450 y 4.600 dólares.

Información: AFP