Los curanderos tradicionales de Ecuador han encontrado un nuevo público para sus prácticas ancestrales: los propietarios de mascotas que buscan alternativas para mejorar el bienestar físico y emocional de sus animales. En Quito, la capital ecuatoriana, perros, gatos y conejos forman parte de rituales que durante generaciones han ocupado un lugar importante dentro de la cosmovisión andina.
En el histórico mercado de San Francisco, algunos sanadores ofrecen sesiones de "limpia", una ceremonia tradicional que busca eliminar bloqueos físicos, emocionales y espirituales mediante el uso de hierbas, humo y otros elementos considerados energéticos dentro de la medicina ancestral.
La práctica, ampliamente conocida en comunidades andinas, ahora despierta el interés de personas que consideran a sus animales de compañía como miembros esenciales de la familia y buscan diferentes opciones para atender cambios de comportamiento o estados de ánimo.
Te puede interesar:
Crece el interés por los rituales ancestrales para animales
Uno de los casos es el de Lucas, un golden retriever de un año, cuya propietaria, Ximena Tixi, decidió recurrir a este tipo de tratamientos después de notar modificaciones en la conducta de su mascota tras un enfrentamiento con un gato.
Según relató la mujer, el perro mostraba señales de temor y menor actividad después del incidente. Sin embargo, afirmó haber observado cambios positivos tras someterlo a varias sesiones de limpieza energética.
"Está más activo, ya no muestra ese miedo que tenía", declaró a la AFP la arquitecta de 49 años. Durante una nueva sesión, Lucas llegó al lugar caminando con tranquilidad y moviendo la cola, mientras recibía atención por parte de una de las especialistas en medicina tradicional.
Hierbas medicinales forman parte del tratamiento
La curandera Nancy Correa, de 57 años, pertenece a una familia con una tradición de cinco generaciones dedicadas a las prácticas curativas ancestrales.
Para realizar la ceremonia, la sanadora abraza al animal y posteriormente utiliza un conjunto de plantas medicinales que frota sobre su cuerpo. Entre las especies empleadas figuran amaranto, ruda, ortiga y eucalipto.
Correa explicó que selecciona estas hierbas debido a las características de los lugares donde crecen y a los elementos naturales que representan dentro de la tradición andina.
"Contienen la energía del agua, el aire y el sol", señaló al describir las propiedades que atribuye a estas plantas.
Curanderas atienden perros, gatos y otros animales
En otro espacio cercano, la curandera Amparo Lugmana realiza tratamientos similares para diferentes tipos de mascotas. Entre sus pacientes se encuentra Copito, un perro mestizo de cuatro años que, según su propietaria, se había mostrado recientemente "decaído".

La especialista complementa la ceremonia utilizando pétalos, hierbas medicinales y un huevo, elementos que pasa sobre el pelaje del animal como parte del ritual de limpieza.
Al concluir la sesión, Lugmana coloca alrededor del cuello del perro una cinta con semillas de huayroro amazónico, utilizadas tradicionalmente para proteger contra las energías negativas y los malos espíritus.
La curandera también trabaja con gatos y conejos. Además, envía tratamientos a zonas rurales donde algunos propietarios buscan apoyo para atender casos relacionados con vacas y gallinas que presentan baja productividad.
Costos accesibles impulsan la demanda
Los tratamientos mantienen precios relativamente bajos para los estándares urbanos. De acuerdo con las curanderas, cada sesión tiene un costo que varía entre 5 y 10 dólares, dependiendo principalmente del tamaño de la mascota.
🇪🇨 Traditional healers cleanse the chakras of pets in Ecuador
— AFP News Agency (@AFP) June 1, 2026
In Ecuador's capital Quito, traditional healers are tapping into a new market for herbal remedies: the anxious "parents" of pampered pets. pic.twitter.com/g2FUvAvbyz
Información: AFP

