La batalla legal por el futuro del Monumento a los Montejo dio un nuevo giro. Un juzgado federal concluyó que el Ayuntamiento de Mérida violó los derechos de legalidad y seguridad jurídica de personas mayas y racializadas al rechazar, con argumentos únicamente “económicos”, la solicitud para retirar la polémica escultura ubicada en Paseo de Montejo.
La resolución obliga ahora a la autoridad municipal a emitir una nueva respuesta, esta vez debidamente fundamentada y motivada, sobre una discusión que desde hace más de una década divide opiniones en Yucatán: si el monumento representa patrimonio histórico o un símbolo de violencia colonial y racismo.
Origen del conflicto y juicio de amparo
El conflicto comenzó el 11 de octubre de 2024, cuando colectivos y ciudadanos presentaron solicitudes para retirar el monumento, argumentando que glorifica figuras asociadas con la colonización, la opresión y la violencia contra el pueblo maya.
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Meses después, la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento respondió que retirar la estructura “no resultaba económicamente viable”, sin ofrecer mayores explicaciones técnicas o jurídicas. Esa contestación derivó en un juicio de amparo que quedó asentado en el expediente 540/2025 del Juzgado Tercero de Distrito en Yucatán.
La entonces jueza Karla Domínguez Aguilar determinó que la autoridad municipal respondió de forma vaga y carente de fundamentos, por lo que concedió el amparo a las personas promoventes. Más tarde, un Tribunal Colegiado confirmó la sentencia y aclaró que el Ayuntamiento no puede responder ambiguamente ante una petición ciudadana relacionada con memoria histórica, discriminación y derechos humanos.
Debate sobre memoria histórica y racismo
Detrás del litigio están organizaciones como Kanan Derechos Humanos y RacismoMX, que sostienen que el Monumento a los Montejo constituye un símbolo de racismo, clasismo y violencia histórica contra las comunidades indígenas.
El Monumento a los Montejo fue inaugurado en 2010 sobre Paseo de Montejo, una de las avenidas más emblemáticas de Mérida. Desde su colocación estuvo rodeado de controversia debido a la representación de Francisco de Montejo “El Adelantado”, su hijo y su sobrino, personajes vinculados con la conquista española de la península de Yucatán y las campañas militares contra los pueblos mayas durante el siglo XVI.
Para sectores académicos, colectivos indígenas y activistas, la obra simboliza la exaltación de un proceso marcado por la violencia, el sometimiento y la colonización. En distintos momentos, el monumento ha sido intervenido con pintas, protestas y acciones que cuestionan la permanencia de figuras coloniales en espacios públicos.
Contexto internacional y postura de colectivos
El debate incluso cobró fuerza a nivel internacional tras movimientos como Black Lives Matter y la caída o retiro de monumentos vinculados con esclavismo, colonialismo y racismo en distintas partes del mundo. En Mérida, la discusión resurgió con mayor intensidad durante las protestas feministas y antirracistas de los últimos años.
“El debate no es borrar la historia”, señalaron las agrupaciones acompañantes, “sino cuestionar qué figuras son exaltadas desde el espacio público y qué mensaje envían a los pueblos históricamente discriminados”.
Como parte del proceso judicial, también se incorporaron referencias a manifestaciones públicas y a una encuesta realizada en 2022 por Kanan Derechos Humanos y RacismoMX, en la que, aseguran, la mayoría de las personas consultadas consideró que la escultura no debería permanecer en un espacio público.
Con la sentencia confirmada, el Ayuntamiento de Mérida tendrá que volver a pronunciarse.

