Un joven de 21 años, identificado como Beran A., admitió su culpabilidad este martes ante una corte de Austria por organizar un ataque yihadista. El acusado pretendía atacar los conciertos de la cantante Taylor Swift durante su gira "Eras Tour" en 2024. Debido a esta amenaza, las autoridades locales cancelaron tres fechas programadas en el país alpino aquel verano.
Agentes de policía enmascarados escoltaron al sospechoso hasta el interior de la sala del tribunal para iniciar el proceso judicial. Beran A. permanece bajo custodia desde que las fuerzas de seguridad lo arrestaron en agosto de 2024. Actualmente, el joven enfrenta cargos severos por delitos de terrorismo y vínculos con organizaciones extremistas.
La defensa legal, encabezada por la abogada Anna Mair, confirmó la postura del acusado ante la agencia AFP. "Se declara culpable de todos los cargos, excepto del de intento de asesinato", manifestó la defensora durante la audiencia inicial. El procesado reconoció ante el juez su intención de cumplir con la yihad, aunque admitió sentir miedo a morir.
Te puede interesar:
El proceso judicial contra Beran A. en Austria
Durante su declaración ante la agencia austriaca APA, el sujeto confesó que no logró fabricar una bomba funcional. No obstante, mantuvo comunicación constante mediante mensajes en línea con un alto mando del Estado Islámico (EI). El joven explicó que buscaba llamar la atención y requería de aliento externo para concretar sus planes violentos.
La fiscalía sostiene que el austriaco integró las filas del Estado Islámico desde mayo de 2023. Según los informes, el sospechoso se alineó abiertamente con la ideología del grupo y difundió propaganda terrorista por servicios de mensajería. Asimismo, el imputado intentó obtener armamento y trabajó en un explosivo típico de las operaciones del EI.
Expertos yihadistas proporcionaron instrucciones precisas a Beran A. sobre el manejo de sustancias explosivas para el ataque. Adicionalmente, los investigadores lo vinculan con planes de atentados en el extranjero, específicamente en las ciudades de Dubái e Estambul. Estos otros proyectos criminales nunca llegaron a materializarse gracias a la intervención de los servicios de inteligencia.
Colaboración internacional y consecuencias del complot terrorista
Junto a Beran A., otro individuo de 21 años llamado Arda K. enfrenta juicio por su participación en los hechos. La fiscalía acusa a este dúo y a un tercer cómplice, Hasan E., de formar una célula terrorista sumamente peligrosa. Hasan E. se encuentra actualmente en una prisión de Arabia Saudita por cargos relacionados con la organización.
El juicio en Austria tiene una duración programada de cuatro días para desahogar todas las pruebas presentadas. En caso de que el tribunal emita un veredicto condenatorio, Beran A. podría recibir una sentencia de hasta 20 años de prisión. Este caso se suma a la condena previa de un adolescente sirio de 16 años en Berlín.
La inteligencia de Estados Unidos desempeñó un papel crucial al alertar a las autoridades austriacas sobre los planes del grupo. Tras el incidente, la propia Taylor Swift expresó su sentir a través de sus plataformas digitales oficiales. "La razón de las cancelaciones me llenó de una nueva sensación de miedo y de una tremenda culpa", escribió la estrella estadounidense.
Información: AFP

