La ampliación del Puerto de Altura de Progreso representa una de las estrategias fundamentales para elevar la competitividad de Yucatán frente al mundo. Isaías Marrufo Góngora, actual presidente del Instituto Mexicano de Finanzas (IMEF) en la entidad, sostiene que esta obra resulta vital.
De acuerdo con el directivo, la mejora en la conectividad y las nuevas regulaciones portuarias buscan optimizar el volumen de carga. Además, este proyecto pretende disminuir los elevados costos logísticos que actualmente frenan el potencial de los exportadores en el estado.
En este sentido, el especialista señaló que: “Podemos tener un buen producto, pero si la logística no es competitiva, simplemente no logra colocarse en el extranjero”. Por consiguiente, puso como ejemplo las rutas donde otros países mantienen beneficios operativos superiores.
Te puede interesar:
Impacto logístico y comercial del Puerto de Altura de Progreso
La administración estatal espera que el puerto suba peldaños entre las terminales más dinámicas de México, con el objetivo de pasar de la posición 8 al lugar 6. Asimismo, este avance generará un entorno mucho más favorable para el desarrollo de las empresas locales.
No obstante, Isaías Marrufo Góngora aclaró que los beneficios derivados de esta infraestructura aparecerán de forma gradual. La visibilidad de estos resultados positivos ocurrirá principalmente en el largo plazo, transformando la estructura comercial de la región de manera sostenida.
Por otra parte, el titular del IMEF calificó como positivo el progreso de Yucatán en el ranking de exportaciones nacionales. La entidad escaló del sitio 24 al 22, aunque el volumen total todavía luce modesto en comparación con los estados del norte.
Actualmente, las estadísticas confirman que el 95 por ciento de las ventas al exterior corresponden al sector manufacturero. De igual forma, cerca del 4.9 por ciento pertenece al sector agropecuario, consolidándose ambos como los motores del comercio exterior yucateco.
En cuanto a la situación financiera nacional, el IMEF informó un incremento en la inflación anual de México. Durante el mes de marzo, esta cifra se fijó en 4.59%, mientras que la referencia específica para el estado de Yucatán alcanzó el 4.25%.
Indicadores financieros y retos del mercado yucateco
Esta tendencia alcista interrumpe los niveles previos que oscilaban entre el 3.5% y el 3.8%. En consecuencia, el especialista advierte que estos números anticipan ajustes en la política monetaria por parte del Banco de México para controlar los precios.
Simultáneamente, el mercado laboral formal mostró algunos síntomas de debilidad en el periodo reciente. Al cierre de marzo de 2026, el estado contabilizó 434,658 trabajadores asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reflejando variaciones negativas.
Esta cifra implica una pérdida mensual de 438 plazas y un retroceso anual que supera los 5,300 empleos. A pesar de estos datos, la tasa de ocupación general se situó en un 98.6% durante el mes de febrero, mostrando una ligera mejora mensual.
Respecto a las actividades comerciales, las ventas al mayoreo crecieron un 1.2% anual en enero de 2026. Por el contrario, el comercio al menudeo experimentó una desaceleración al registrar apenas un 1.6%, tras haber mantenido niveles cercanos al 5% anteriormente.
El sector de la construcción continúa en una fase de contracción, aunque la intensidad de la caída disminuyó. En enero de 2026, este rubro reportó un -12.6%, cifra que contrasta con el promedio nacional de apenas -1.6%, evidenciando un rezago local.
Finalmente, el turismo en Yucatán atraviesa por un fenómeno contradictorio durante el primer trimestre del año. Aunque llegan más visitantes, la ocupación hotelera en febrero de 2026 bajó al 59.8%, quedando por debajo del 63% obtenido en el mismo mes del año previo.

