El Ayuntamiento de Celestún emitió un recordatorio urgente sobre las normas de protección ambiental en la región. Esta acción surge después de que la influencer conocida como Elisa La Yuca protagonizara una fuerte polémica en redes sociales. La joven publicó un video en su cuenta oficial de TikTok donde perturbaba a una parvada de flamencos.
El municipio recordó que perturbar los sitios de anidación y pernocta contraviene las reglas de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún. Además, estas conductas violan las disposiciones de la NOM-059-SEMARNAT-2010. Esta norma federal protege específicamente al Flamenco del Caribe o Phoenicopterus ruber bajo un régimen de protección especial en todo México.
Te puede interesar:
Consecuencias legales por perturbar al flamenco del caribe en sisal
Asimismo, las autoridades detallaron una serie de prohibiciones estrictas para todos los visitantes de la zona costera yucateca. Los turistas deben evitar el ingreso a sitios no autorizados y no pueden abrir caminos en áreas de anidación. Del mismo modo, la ley prohíbe acercarse demasiado a los grupos de aves o producir ruidos estruendosos como gritos y música.
No obstante, el uso de drones sobre las colonias requiere una autorización oficial que la Semarnat otorga únicamente en casos científicos. Las reglas vigentes prohíben perseguir a los animales o realizar movimientos bruscos para provocar su vuelo masivo. En este sentido, el uso de flash fotográfico también queda restringido para evitar el deslumbramiento de las especies silvestres.
Las naves comerciales y privadas deben navegar con motores a baja velocidad cuando transiten cerca de los grupos de flamencos. El Ayuntamiento de Celestún enfatizó que llevar mascotas o perros a estas áreas representa una amenaza letal para las colonias anidantes. También recomendaron a los paseantes evitar el uso de prendas con colores brillantes para reducir el impacto visual.
Sanciones federales ante delitos contra la biodiversidad en yucatán
Cabe destacar que la autoridad federal considera que perturbar los nidos de estas especies protegidas constituye un delito federal. Cualquier persona que realice estas acciones enfrentará a las autoridades competentes por daños a la biodiversidad. Las leyes mexicanas castigan severamente la destrucción o alteración del ecosistema de los manglares en la península de Yucatán.
Finalmente, las instituciones exhortaron a los turistas y locales a respetar los letreros informativos instalados en Sisal y Celestún.

