Luego de que en días recientes se volviera tema de conversación el momento en que una mujer increpó al gobernador en el municipio de Ticul para exigir atención por un accidente en el que resultó lesionado su hermano por una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), el mandatario estatal, Joaquín Díaz Mena, abordó el caso y fijó postura.
Durante su transmisión en vivo semanal, el titular del Ejecutivo estatal aseguró que la situación fue atendida desde el primer momento y aclaró que este tipo de acercamientos ciudadanos no le incomodan, sino que forman parte de su forma de gobernar.
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Seguimiento al caso ocurrido en Ticul
“Ahí en Ticul, una ciudadana de nombre María Isabel se nos acercó a exponer con angustia y dolor la situación del accidente de su hermano. Alzó la voz en un evento público y quiero decirlo con toda claridad: fue escuchada, fue atendida y no está sola”, expresó.
El gobernador explicó que, tras el incidente, la mujer fue canalizada con autoridades estatales y su caso ya recibe seguimiento.
“Al día siguiente del evento la recibió en Palacio el subsecretario de Gobierno, Miguel Trujillo, y hoy su caso ya está siendo acompañado para que la aseguradora de la Secretaría de Seguridad Pública cumpla lo más pronto posible con el pago que le corresponde”, indicó.
Díaz Mena reconoció la desesperación de la ciudadana y defendió su derecho a manifestarse, incluso de manera enérgica.
“Entiendo su desesperación y cuando eso pasa la voz no siempre sale tranquila; eso no está en mis manos controlarlo, pero aun así todos merecen ser escuchados, no juzgados”, afirmó.
Postura sobre la atención ciudadana en Yucatán
En ese sentido, destacó que, tras concluir el evento en Ticul, personalmente atendió a la mujer y recibió la documentación correspondiente.
“Soy un gobernador accesible a todas y todos los yucatecos. Soy un hombre de pueblo y tengo claro que nadie en Yucatán debe sentirse invisible o no escuchado”, añadió.
El mandatario también hizo referencia a comparaciones surgidas en medios de comunicación sobre el episodio.
“Hoy lo digo con humildad y con firmeza, no me incomoda que la gente se acerque, que me busque, que me hable incluso desde la desesperación si es a gritos. Al contrario, me recuerda todos los días por qué estoy aquí”, sostuvo.
También, marcó distancia con prácticas del pasado: “ya pasaron los tiempos en los que el gobernador se escondía detrás de las puertas cerradas de un palacio. Hoy el gobernador camina en las calles, escucha de frente y siente el dolor de la gente”.
Finalmente, reiteró que el caso será resuelto y que se agilizará el pago correspondiente por parte de la aseguradora de la SSP.

