Foto: AFP | Personal de primeros auxilios en el lugar de un ataque aéreo israelí contra una zona del campamento de refugiados palestinos

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, aseguró que la guerra en Medio Oriente “nunca debió haber ocurrido” y advirtió sobre los riesgos de regresar a la llamada “ley de la selva” en las relaciones internacionales.

Durante una conferencia de prensa en Pekín, el canciller afirmó que el conflicto no beneficia a ninguna de las partes involucradas y pidió trabajar por soluciones pacíficas.

“Ante un Medio Oriente sumido en las llamas de la guerra, quiero decir que se trata de una guerra que nunca debería haber ocurrido y que no beneficia a ninguna de las partes”, declaró.

China pide estabilidad en relación con Estados Unidos

El diplomático también se refirió a las relaciones entre China y Estados Unidos, especialmente ante la posible visita del presidente Donald Trump a territorio chino en abril.

Según Wang Yi, ambas potencias deben gestionar sus diferencias y evitar tensiones innecesarias, con el objetivo de mantener la estabilidad global.

“El año será importante para las relaciones entre China y Estados Unidos, por lo que debemos prepararnos cuidadosamente y controlar las disputas existentes”, señaló.

Pekín defiende su relación con Rusia

El canciller chino afirmó que los vínculos entre China y Rusia son “inquebrantables”, en medio de las críticas de países europeos que han pedido a Pekín presionar a Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania.

China ha negado participar en el conflicto y sostiene que su postura busca promover negociaciones para una solución pacífica.

China mantiene postura firme sobre Taiwán

Durante la conferencia, Wang Yi también reiteró la postura de su gobierno respecto a Taiwán, al afirmar que la isla forma parte del territorio chino.

“Nunca hubo, no hay ni habrá ninguna posibilidad de que Taiwán se convierta en un país”, aseguró, calificando el tema como una “línea roja” para Pekín.

AFP