En Yucatán se registró un incremento al cierre del pasado año en la población ocupada, acompañado de un aumento en los niveles de informalidad laboral y en la tasa de condiciones críticas de ocupación.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondientes al cuarto trimestre de 2025, el Inegi reporta que durante el periodo octubre-diciembre de 2025, la población económicamente activa (PEA) en la entidad ascendió a 1.3 millones de personas. Lo anterior representó una tasa de participación de 65.5 %, superior al 64.9 % observado en el mismo trimestre de 2024.
La población ocupada alcanzó 1.2 millones de personas, cifra que significa 40 mil más en relación con el cuarto trimestre de 2024.
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Situación de la ocupación y el empleo en Yucatán
El secretario de Economía y Trabajo (SETY), Ermilo Barrera Novelo, ha resaltado que Yucatán es el segundo estado del país con mayor tasa de ocupación; indicó que el ingreso de las y los trabajadores creció 8.4 % por encima del promedio nacional y que, al cierre de 2025, la inflación se mantuvo por debajo del promedio nacional.
“Estos indicadores significan estabilidad para las familias y certidumbre para las empresas. Sin embargo, el crecimiento tiene que sentirse en el bolsillo y en la calidad de vida de las y los ciudadanos”, dijo.
Aseguró que el trabajo conjunto con la iniciativa privada es importante para dialogar sobre temas como la seguridad pública, el desarrollo agroindustrial y la sustentabilidad energética, para propiciar el incremento de fuentes laborales a la clase trabajadora.
De acuerdo con la ENOE, en relación con el sector económico en el que labora, durante el cuarto trimestre de 2025, el 8.6 % de la población trabajó en actividades primarias; el 25.0 % en el sector secundario o industrial y el 66.2 % en el terciario.
Incremento de la informalidad laboral en la entidad
A nivel subsector, la industria manufacturera mostró un incremento anual de 10 mil personas. También crecieron los servicios profesionales, financieros y corporativos (7 mil personas más) y la construcción (2 mil más).
En contraste, la población desocupada se ubicó en 19 mil personas. La tasa de desocupación fue de 1.5 % de la PEA, 0.1 puntos porcentuales menor que la registrada un año antes.
Uno de los principales cambios que reporta la ENOE fue el incremento en la informalidad laboral. La tasa de informalidad laboral se ubicó en 59.9 % de la población ocupada, lo que implicó un aumento anual de 45 mil personas en esta condición.
Para María Fernanda López, gerente de Recursos Humanos en una empresa industrial en Mérida, el escenario laboral es ambiguo:
“Hay más contratación y movimiento en el mercado, sobre todo en manufactura y servicios especializados. Pero también vemos que muchas personas optan por el autoempleo o esquemas sin seguridad social ante la falta de opciones estables”, sentenció.
A su juicio, el desafío para 2026 será traducir el crecimiento en empleos formales y mejor remunerados.

Jornada laboral y condiciones críticas de ocupación
La tasa de condiciones críticas de ocupación, calculada con base en salarios mínimos equivalentes a enero de 2025, fue de 37.2 %, superior al 35.4 % reportado un año antes.
Este indicador refleja a personas que laboran jornadas extensas con ingresos bajos o que trabajan pocas horas por razones de mercado con ingresos reducidos.
En el cuarto trimestre de 2025, 43.0 % de las personas ocupadas trabajó entre 35 y 48 horas semanales, proporción 2 puntos porcentuales superior a la del mismo trimestre de 2024. El promedio semanal fue de 40.6 horas trabajadas.
La población subocupada, personas que manifestaron necesidad y disponibilidad de trabajar más horas, fue de 77 mil, equivalente a 6.1 % de la población ocupada. La cifra representa una disminución frente al 7.6 % registrado en el cuarto trimestre de 2024.
Distribución del empleo en micronegocios y otros sectores
Dentro del ámbito no agropecuario (969 mil personas) 54.3 % laboró en micronegocios. Los establecimientos pequeños concentraron 18.6 %; los grandes, 8.3 %; los medianos, 7.6 %; el gobierno, 5.3 %; y otro tipo de unidades económicas, 6.0 %.
En comparación anual, el empleo en micronegocios aumentó en 11 mil personas, mientras que los establecimientos medianos registraron una disminución de 7 mil.
La población no económicamente activa (PNEA) fue de 669 mil personas, equivalente a 34.5 % de la población de 15 años y más. De este total, 88 mil personas se declararon disponibles para trabajar, aunque no buscaron empleo activamente.

