Foto: Guillermo Castillo
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En una jornada marcada por la unidad y la firmeza de la clase trabajadora, diversas organizaciones sindicales de Yucatán tomaron este jueves las calles del Centro Histórico de Mérida. El objetivo fue claro: hacer resonar sus demandas desde la capital yucateca hasta el Palacio Nacional, en el marco de una movilización nacional que busca no solo defender los derechos laborales básicos, sino posicionar a los trabajadores como actores clave en la soberanía y la economía del país.

Miguel Ángel Puigserver, secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana en Yucatán y vocero del movimiento, explicó que esta marcha forma parte de la tradicional Jornada Nacional de Lucha de fin de enero. Sin embargo, para este 2026, el pliego petitorio se ha vuelto más crítico ante las condiciones actuales del mercado laboral y la política internacional.

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Los cuatro pilares de la lucha obrera

La movilización se centró en ejes fundamentales que tocan la fibra más sensible de la realidad mexicana. El primer punto, y quizás el más urgente para las nuevas generaciones, es la implementación total de la jornada laboral de 40 horas semanales.

La gran mayoría de las personas trabajadoras jóvenes inician su vida laboral bajo situaciones de explotación. Necesitamos ya la implementación de las 40 horas con dos días de descanso garantizados”, sentenció Puigserver, denunciando que actualmente solo una minoría goza de este derecho.

En segundo término, los sindicatos alzaron la voz por una vivienda digna. El líder sindical criticó la baja calidad de las construcciones actuales y su ubicación en periferias alejadas, lo que complica los traslados y merma la calidad de vida de quienes mueven la economía.

Participación sindical en la renegociación del T-MEC

Un aspecto innovador de esta protesta fue la exigencia de participación activa en las renegociaciones del T-MEC. Los trabajadores sostienen que incluir únicamente a las cámaras empresariales y al sector patronal en las mesas de negociación es un acto de exclusión que ignora las necesidades de la fuerza laboral.

Finalmente, el contingente marchó por la defensa de la soberanía nacional. Bajo este concepto, los sindicatos agruparon la urgencia de alcanzar soberanía alimentaria, energética y de telecomunicaciones.

“Buscamos que el Internet sea un derecho accesible para todos en el país”, puntualizó el representante, rechazando cualquier forma de intervencionismo externo.

El contingente, que partió del barrio de Santiago, recorrió la calle 59 hasta la 62, rodeando la Plaza Grande en un despliegue de banderas y consignas de unas 800 personas. La marcha culminó con un acto simbólico frente al Palacio de Gobierno, donde se entregaron de manera formal las peticiones.

Comentó que, con esta movilización, el sindicalismo yucateco deja claro que no está dispuesto a ser un espectador pasivo en la construcción del modelo de desarrollo del país, exigiendo un lugar en la mesa donde se decide el futuro de México.