AFP | La cosplayer Yvonne Chockey crea una máscara en su casa en Kutus para su cosplay antes de la convención Otamatsuri.

El cosplay en Kenia ha ganado presencia entre los aficionados al anime y el manga, quienes recurren a la creatividad y al reciclaje para elaborar disfraces inspirados en sus personajes favoritos.

El pasado fin de semana, más de 4 mil personas acudieron a la edición más reciente de Otamatsuri, una de las principales convenciones de anime y manga de Nairobi, capital de Kenia y una de las ciudades más importantes de África.

Durante el encuentro, numerosos asistentes lucieron elaborados disfraces inspirados en franquicias como One Piece y Naruto, aunque conseguir los materiales necesarios representa uno de los principales obstáculos para algunos participantes.

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Creatividad para hacer cosplay en Kenia

Julius Mokaya, conserje de edificios y ganador en dos ocasiones del concurso de disfraces de Otamatsuri, no cuenta con recursos para importar trajes costosos, por lo que utiliza cartón y otros materiales recuperados de contenedores de reciclaje.

Su departamento se ha convertido en un pequeño taller donde acumula armas, máscaras y diferentes accesorios elaborados por él mismo. Para la edición de este año, dedicó varios meses a preparar un traje inspirado en Enjin, personaje del manga Gachiakuta.

La historia sigue a un personaje exiliado en un vertedero y aborda la relación entre los objetos desechados y su valor. Para Mokaya, esa idea también conecta con la forma en que construye sus propios disfraces.

Como explicó a la AFP, "la basura y las cosas que se tiran no son realmente malas", un mensaje que relacionó directamente con la temática de Gachiakuta y con los materiales que utiliza para elaborar sus trajes.

AFP | La cosplayer Yvonne Chockey se ajusta su cosplay mientras se lo prueba frente a un espejo antes de la convención Otamatsuri.

El costo detrás de los disfraces

Aunque el reciclaje permite reducir gastos, hacer cosplay también puede representar un esfuerzo económico importante para los aficionados kenianos.

"Estoy sin un duro la mitad del tiempo, pero... me encanta el aspecto creativo, la inmersión profunda en la investigación y la comprensión del personaje", afirmó Mokaya al explicar por qué mantiene esta afición pese a las dificultades económicas.

Su experiencia refleja uno de los principales retos que enfrentan los cosplayers en Kenia, donde algunos materiales especializados y disfraces importados pueden resultar difíciles de conseguir o demasiado costosos.

Aun así, la falta de recursos no ha impedido que los participantes desarrollen técnicas propias y aprovechen materiales disponibles localmente para reproducir vestimentas, armas, máscaras y otros elementos de sus personajes.

Yvonne Chockey gana el concurso de Otamatsuri

La ganadora de la edición de este año fue Yvonne Chockey, de 24 años, quien llegó al concurso caracterizada como Angewomon, un personaje de apariencia angelical perteneciente a una conocida franquicia japonesa.

Para construir el elaborado disfraz, Chockey también recurrió a técnicas manuales. Utilizó arena caliente para calentar y doblar tubos de PVC, que posteriormente transformó en la estructura de las ocho grandes alas blancas de su personaje.

La elaboración de las alas requirió un trabajo detallado. "Tuve que cortar cada pluma una por una y luego pegarlas a la base. Esa fue la parte más difícil", explicó Chockey.

Su participación muestra el nivel de elaboración que pueden alcanzar los disfraces presentados en Otamatsuri, incluso cuando los participantes deben fabricar desde cero buena parte de sus accesorios y estructuras.

El anime gana seguidores en Nairobi

El crecimiento del anime y el manga en Kenia también genera reacciones entre personas que no forman parte de esta comunidad. Mokaya relató que algunos de sus familiares se sorprendieron al descubrir sus actividades a través de las redes sociales.

"Mis familiares vieron lo que hacía en las redes sociales y le preguntaron a mi padre si me había unido a alguna secta", contó el cosplayer, al describir la reacción que provocaron sus disfraces dentro de su entorno familiar.

Pese a esas percepciones, el interés por la cultura japonesa continúa creciendo en Nairobi y reúne a seguidores de distintas edades alrededor de series, mangas, videojuegos y personajes de ficción.

Jotham Micah, organizador de la convención y cofundador de la empresa Movie Jabber, señaló que más de 4 mil personas participaron en el evento celebrado este fin de semana.

Micah consideró que "la belleza del anime y el manga ha trascendido las fronteras culturales", una expansión que también se refleja en la creciente comunidad de cosplay en Kenia.

Información: AFP