Captura de pantalla | Los robots T2 detectan infracciones y transmiten los registros a personal humano.

Quince robots humanoides ya recorren algunas de las principales intersecciones de Hangzhou, ciudad ubicada en el este de China, donde apoyan las labores de vigilancia vial. Las máquinas dirigen el tráfico, advierten a motociclistas que circulan sin casco y envían registros de posibles infracciones a agentes humanos.

Sin embargo, los robots no cuentan con facultades para detener, multar o arrestar a los conductores o peatones. Su función se concentra en detectar conductas que incumplen las normas, documentarlas y transmitir la información a las autoridades correspondientes.

Los dispositivos, desarrollados por SUPCON Information, empresa con sede en Hangzhou, comenzaron a operar en mayo en la zona turística del Lago del Oeste, además de otras intersecciones con alta circulación. El despliegue forma parte del uso de tecnología para reforzar la vigilancia del tránsito.

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Robots T2 detectan infracciones de tránsito

Los equipos corresponden al modelo T2 y tienen una altura de 1.88 metros, mientras que cada unidad pesa 98 kilogramos. Su estructura incorpora ruedas para facilitar los desplazamientos entre distintos puntos de vigilancia establecidos.

Para identificar infracciones, los robots humanoides en China utilizan cámaras, radar y sistemas de cómputo a bordo. Con estos recursos pueden detectar motociclistas que circulan sin casco, vehículos que rebasan la línea de alto y peatones que cruzan pese a tener el semáforo en contra.

Además, los brazos de los robots cuentan con siete articulaciones, lo que les permite reproducir las señales gestuales utilizadas por los agentes de tránsito. Estos movimientos se sincronizan con los ciclos de los semáforos para apoyar la regulación de la circulación.

Más de 170 mil advertencias desde mayo

De acuerdo con SUPCON Information, los robots han emitido más de 170 mil advertencias desde que comenzaron sus operaciones. La empresa también sostiene que su implementación ayudó a disminuir más de 40% los casos mensuales de motociclistas sin casco y vehículos que rebasan la línea de alto.

No obstante, Reuters indicó que no pudo verificar de manera independiente las cifras proporcionadas por la compañía. Además, la policía de tránsito de Hangzhou no respondió a la solicitud de comentarios realizada por la agencia.

Los robots trabajan de manera autónoma entre las 7:00 a.m. y las 6:00 p.m. Durante ese periodo se desplazan entre posiciones previamente establecidas y no requieren que una persona los controle de forma remota para realizar sus recorridos.

Las infracciones llegan a personal humano

Cuando uno de los dispositivos identifica una posible infracción, registra lo ocurrido y prepara un expediente con la información correspondiente. Posteriormente, el sistema envía esos datos a un centro de alertas tempranas donde interviene personal humano.

De esta manera, los robots de tránsito funcionan como una herramienta de detección y vigilancia, pero las decisiones relacionadas con las infracciones permanecen bajo responsabilidad de personas. Las máquinas no tienen autoridad propia para imponer sanciones.

El sistema combina así cámaras, radar, cómputo a bordo e inteligencia artificial con la supervisión de agentes humanos. El objetivo es ampliar la capacidad de vigilancia en puntos donde existe una elevada circulación de vehículos, motocicletas y peatones.