Cuartoscuro | El desabasto de medicamentos continúa como uno de los principales retos del IMSS-Bienestar en Yucatán, reconocieron autoridades de salud.

A casi tres meses de la incorporación de Yucatán al sistema IMSS-Bienestar, el coordinador estatal, Juan Carlos Arana Reyes, reconoció que el desabasto de medicamentos sigue siendo uno de los principales retos del nuevo modelo de atención, aunque aseguró que ya se implementa una estrategia para resolver el problema mediante compras consolidadas, nuevas rutas de distribución y un seguimiento puntual a las recetas que no son surtidas.

Aclaró que la transición al IMSS-Bienestar no fue improvisada, sino que estuvo precedida por mesas técnicas en las que se revisaron unidades médicas, personal, infraestructura, insumos y servicios, con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención.

Arana Reyes recordó que la integración de Yucatán al sistema federal coincidió con la puesta en marcha del nuevo Hospital Agustín O'Horán, lo que permitió reorganizar la red estatal de servicios de salud sin interrumpir la atención a la población.

Desabasto de medicamentos sigue como principal reto

No obstante, admitió que el suministro de medicamentos continúa siendo uno de los asuntos que más preocupa a los usuarios. "No venimos a decir que todo está resuelto; venimos a decir que hay un sistema en marcha para corregirlo", sentenció.

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Explicó que cada receta no surtida es monitoreada institucionalmente, ya que “detrás de cada una existe una necesidad médica que debe atenderse”.

El coordinador también resaltó que uno de los cambios más importantes derivados de la incorporación al IMSS-Bienestar es la eliminación de las cuotas de recuperación en hospitales y centros de salud integrados al sistema, con lo que las familias pueden acceder a consultas y servicios sin costo.

Regularización laboral e inversión en clínicas

Informó que avanza la regularización laboral del personal de salud que durante años trabajó bajo esquemas de contratación precarios, proceso que busca otorgar mayor estabilidad a médicos, enfermeras y trabajadores del sector.

Otro de los ejes de la estrategia, continuó, es el programa "La Clínica es Nuestra", mediante el cual se canalizan recursos directamente a las comunidades para mejorar la infraestructura de los centros de salud.

En Yucatán, indicó, 153 clínicas serán beneficiadas con una inversión cercana a 80 millones de pesos, recursos que serán administrados por comités ciudadanos para decidir obras como rehabilitación de instalaciones, mantenimiento, mejoras en sanitarios, instalaciones eléctricas, equipamiento y accesibilidad.

Arana Reyes aseguró que la transformación del sistema de salud en la entidad apenas comienza, pero sostuvo que el objetivo es consolidar un modelo en el que ninguna persona deje de recibir atención médica por falta de recursos económicos.