La propuesta impulsada por el Ejecutivo federal para restringir el uso de teléfonos celulares y dispositivos inteligentes en las aulas de primaria y secundaria recibió el respaldo de la Asociación de Escuelas Particulares de Yucatán. Su presidente, Elías Dájer Fadel, consideró que la medida puede beneficiar el aprendizaje, siempre que se construya mediante un proceso de consenso.
El representante del sector educativo privado señaló que distintos estudios científicos y pedagógicos advierten sobre los efectos del uso excesivo de la tecnología durante la infancia, especialmente cuando los dispositivos se utilizan sin supervisión dentro y fuera del entorno escolar.
Explicó que el acceso constante a teléfonos inteligentes puede afectar la capacidad de concentración de los estudiantes, disminuir los periodos de atención y dificultar el cumplimiento de las actividades académicas en el salón de clases.
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Alertan sobre riesgos de la hiperconectividad
Elías Dájer Fadel afirmó que, en la educación básica, los dispositivos móviles suelen dejar de ser una herramienta educativa para convertirse en un medio de entretenimiento sin control, situación que incrementa la exposición de niñas, niños y adolescentes a diversos riesgos digitales.
Entre las principales preocupaciones mencionó que muchos estudiantes priorizan los videojuegos y el consumo de contenido recreativo sobre las actividades escolares, lo que puede afectar su desempeño académico.
También alertó sobre los riesgos que representan algunos juegos en línea con sistemas de chat, donde personas adultas pueden ocultar su identidad para establecer contacto con menores de edad.
“Es totalmente viable utilizar la tecnología de forma positiva, pero esto debe ocurrir en entornos controlados, con fines estrictamente pedagógicos y bajo la guía profesional del docente o la supervisión consciente de los tutores en casa”, puntualizó.
Piden construir la regulación mediante consenso
Aunque la Asociación de Escuelas Particulares de Yucatán aseguró que acatará los lineamientos que determine la Secretaría de Educación si la regulación nacional entra en vigor, Dájer Fadel sostuvo que la decisión debe surgir del diálogo y no de una imposición.
El dirigente propuso integrar mesas de trabajo con padres de familia, docentes, especialistas en pedagogía y expertos en políticas educativas para analizar la experiencia de otros países que ya aplican restricciones al uso de dispositivos móviles en las escuelas.

