Contar con refugios habilitados y fuerza pública en despliegue no basta si la población se niega a dejar sus hogares. Frente a una nueva temporada de ciclones tropicales, el municipio de Progreso fortalece su infraestructura de emergencia, pero enfrenta un obstáculo recurrente: convencer a las familias de las zonas de mayor riesgo de inundación para que evacuen a tiempo.
Actualmente, el puerto dispone de cinco refugios temporales validados en el padrón oficial de Protección Civil del Estado (PROCIVY), a los que se suman recintos adicionales en las comisarías costeras.
Sin embargo, el alcalde Eric Rihani González reconoció que el desafío central radica en la reticencia de los habitantes a abandonar sus viviendas ante el temor de perder sus pertenencias o sufrir saqueos durante la contingencia.
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Buscan generar confianza para facilitar las evacuaciones
Para derribar esa barrera, la estrategia municipal apuesta por intensificar la cultura de la prevención y brindar certezas de seguridad. El alcalde Eric Rihani González enfatizó que acudir a un refugio temporal es una medida estrictamente preventiva que no debe interpretarse como el abandono desprotegido del hogar.
En este sentido, el edil subrayó que existe un operativo de coordinación permanente con el Ejército Mexicano, la Marina, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán. La presencia de las fuerzas federales y estatales busca asegurar recorridos constantes de vigilancia en las colonias y comisarías vulnerables mientras las familias se resguardan.
Los espacios de resguardo se mantienen listos para ser activados de forma inmediata ante cualquier amenaza por lluvias intensas, tormentas tropicales o huracanes, como parte fundamental del plan de respuesta del puerto.

