Lo que hace algunos años unía a varios de ellos en las calles y las pandillas, hoy los reúne con el propósito de evitar que otros jóvenes recorran el mismo camino. Integrantes de Vieja Escuela Yucatán A.C. presentaron la asociación civil con la que buscan demostrar que el rap, el grafiti, el break dance y otras expresiones de la cultura urbana pueden convertirse en herramientas para reconstruir vidas, en lugar de destruirlas.
Bajo el lema "La calle nos vio nacer, la cultura urbana nos hizo crecer", el colectivo, conformado por antiguos amigos que decidieron reencontrarse, formalizó el trabajo social que comenzó en 2021 y que, aseguran, ya ha ayudado a jóvenes con problemas de adicciones, depresión, violencia y exclusión social.
Irving Polanco Pinto, presidente de la asociación, explicó que el proyecto nació luego de que muchos de quienes hoy integran la organización reconocieran que crecieron rodeados del estigma hacia la cultura urbana.
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Cultura urbana como herramienta de transformación
"Nos veían como delincuentes por la forma de vestir o por escuchar rap. Sin embargo, el rap también puede ser una herramienta de transformación, de expresión, de unión y de respeto", aseguró.
Relató que la experiencia de convivir con personas vinculadas al pandillerismo les hizo comprender que era posible cambiar el rumbo si existían espacios donde los jóvenes encontraran identidad, comunidad y oportunidades.
"Queremos transformar los elementos del pasado en acciones que contribuyan a la sociedad. Buscamos comunicar paz, unidad y participación comunitaria", señaló.
Polanco añadió que el objetivo principal es trabajar con niñas, niños, adolescentes y jóvenes que viven en contextos donde la violencia, las pandillas o las adicciones representan un riesgo constante.
Talleres y actividades para fortalecer a las comunidades
Por su parte, Jorge Sánchez, integrante de la asociación, aseguró que el proyecto apuesta por crear espacios seguros donde las nuevas generaciones puedan desarrollar habilidades y valores.
Explicó que la organización promueve actividades culturales, deportivas y comunitarias para fortalecer el respeto, la disciplina, la solidaridad y el trabajo en equipo, además de involucrar a las familias en la prevención de la violencia.
Sostuvo que el compromiso de los integrantes ha permitido consolidar un proyecto enfocado en construir comunidades más participativas y con mayores oportunidades para la juventud.
Actualmente, Vieja Escuela Yucatán A.C. desarrolla talleres de muralismo, arte urbano, eventos musicales, actividades deportivas, recuperación de espacios públicos y programas de acompañamiento para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Sus integrantes insisten en que su mejor carta de presentación no son los discursos, sino su propia historia: personas que dejaron atrás el pandillerismo para demostrar que la cultura urbana también puede convertirse en un camino hacia la reconstrucción del tejido social.

