Cuartoscuro | Los ejemplares reciben atención veterinaria y evaluaciones de conducta como parte de su proceso de recuperación y posible adopción.

La Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (UMABA) mantiene bajo observación a dos de los perros rescatados del Zoológico del Centenario, ya que presentan un comportamiento feral y agresivo que impide, por ahora, su incorporación a un proceso de adopción.

El titular de la dependencia, Raúl Escalante, informó que el municipio busca el apoyo de entrenadores especializados para evaluar la posibilidad de rehabilitar a ambos ejemplares antes de que las autoridades definan su destino.

En total, el operativo permitió rescatar siete perros. De ese grupo, uno ya fue adoptado y tres más concluyeron su periodo de cuarentena, por lo que ya cuentan con autorización para iniciar su proceso de adopción.

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UMABA solicita apoyo de especialistas para rehabilitación

El funcionario explicó que los dos perros restantes requieren atención especializada debido a su conducta, por lo que la dependencia lanzó un llamado a profesionales con experiencia en rehabilitación canina.

Hay dos de estos siete que se encuentran muy ferales, muy agresivos. Hicimos un exhorto a los entrenadores que nos quieran apoyar para ver si tiene caso rehabilitarlos, señaló.

Raúl Escalante indicó que, si los especialistas logran modificar la conducta de los animales, la UMABA continuará con el proceso para buscarles un hogar. En caso contrario, el asunto pasará al comité encargado de valorar este tipo de situaciones.

“Si lo pueden rehabilitar, con nosotros encantados; y si no, el comité determinará lo consecuente”, agregó.

Uno de los perros fue sometido a eutanasia por razones médicas

El director de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal confirmó que uno de los siete perros rescatados tuvo que ser sometido a eutanasia tras detectarse una infección que representaba un riesgo para los demás animales bajo resguardo.

Precisó que los estudios veterinarios determinaron que mantener al ejemplar junto al resto de los perros comprometía la salud del grupo, por lo que el procedimiento formó parte del protocolo sanitario establecido.

Ya hubo uno que tuvo que ser sometido a esta práctica debido a una infección… ponía en riesgo a toda la comunidad de perritos que se encontraba ahí y es parte del protocolo que se tiene que seguir”, explicó.

Los otros ejemplares continúan bajo supervisión de la UMABA, mientras avanzan los procesos de adopción y rehabilitación conforme a las evaluaciones realizadas por el personal especializado.

Información: Quadratín