Guillermo Castillo | La Feria Artesanal Tunich reúne a familias y visitantes en Dzityá para conocer el trabajo de artesanos yucatecos.

Este primer fin de semana, la tranquilidad habitual de la comisaría meridana de Dzityá se transformó por completo para dar paso a un hervidero de color, tradición y fiesta popular con el arranque oficial de la 25ª edición de la Feria Artesanal Tunich, un festejo que seguirá hasta el próximo 2 de agosto.

Aunque el Periférico de Mérida suele dar un respiro durante las mañanas de domingo, hoy lució con una circulación constante. Un trayecto de apenas 30 minutos desde el centro de la capital yucateca bastó para que cientos de familias se desconectaran de la rutina urbana e ingresaran a un espacio donde el tiempo parece moldearse a mano.

En esta edición de bodas de plata, Dzityá no solo presume sus legendarias piezas de piedra cantera y madera de guayacán o tzalam, sino que también abrió sus brazos a creadores nacionales invitados que le dan un matiz multicultural a la muestra.

Te puede interesar:

Feria Tunich celebra 25 años de tradición artesanal

Son 25 años de mantener viva esta fiesta. Para nosotros no es solo venir a vender, es mostrarle a las familias que cada mortero de piedra o cada tallado en madera lleva un pedazo de nuestra alma y varios días de trabajo duro. Ver a la gente llegar con tanta alegría este 2026 nos llena el corazón”, compartió con emoción Don Mateo Chablé, artesano tallador con más de tres décadas de oficio en la comunidad.

El ambiente es inmejorable, niños sonrientes con helados en mano, abuelos descansando bajo la sombra de los árboles y parejas eligiendo la pieza perfecta para llevar a casa. La calidez del trato local transforma una simple compra en una charla amena sobre el origen de los materiales y las técnicas ancestrales.

Familias disfrutan la muestra artesanal en Dzityá

“Nos tomó como media hora llegar desde el sur de Mérida. Había algo de tráfico al salir al Periférico, pero llegar aquí lo vale totalmente. Compramos unas fuentes de piedra preciosa y los niños quedaron fascinados con los talleres en vivo. Es un plan familiar perfecto para el domingo”, comentó Sofía Pech, quien acudió acompañada de su esposo y sus dos hijos.