Más vacaciones= problemas
La Secretaría de Seguridad Pública federal anunció ayer que el fin del ciclo escolar será el 5 de junio, y no el 15 de julio como estaba programado; el argumento: la ola de calor que afecta al país y las actividades relacionadas con el Mundial de Futbol 2026 a celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá.
Ya comenzaron a alzarse las voces, como la de la Unión Nacional de Padres de Familia, quienes señalan que recortar más de un mes las clases aumentará el rezago educativo que se registra en todo el país en el sistema público de educación.
También están los papás y principalmente mamás trabajadoras, para quienes este imprevisto afecta por completo sus dinámicas cotidianas, pues la pregunta de ¿dónde dejar a los niños mientras laboran? Es un gran problema.
Las familias que tengan abuelitos o redes de apoyo familiar en sus casas que puedan apoyar en el cuidado de los menores, ya tienen resuelto el problema, pero ¿las que no?. Pareciera que las autoridades educativas se olvidaron o ignoraron este pequeño detalle. ¿Será?
Transporte obligatorio
El idilio de la "ciudad tranquila" se rompe cada mañana y tarde en arterias que hoy parecen nudos imposibles de desatar. Basta intentar transitar por la calle 60 Norte, la 21 de Chuburná de Hidalgo o los accesos al Periférico en horas pico para entender que el modelo actual de movilidad escolar es insostenible: cientos de vehículos particulares, a menudo con un solo estudiante a bordo, secuestran la fluidez de una capital que ya no tiene espacio para el privilegio del auto individual.
Como bien señalan especialistas como Silvana Forti y Eduardo Monsreal, la solución no es un favor, sino una urgencia estructural; implementar camiones escolares obligatorios en colegios de alta matrícula no solo retiraría hasta 40 autos por cada unidad en circulación, sino que devolvería la dignidad al tiempo de los ciudadanos.
Sin embargo, esta transición no puede ser un decreto aislado, sino una política de Estado que obligue a las instituciones privadas a asumir la responsabilidad del caos que generan sus accesos. Mientras en zonas como el Centro Histórico o el Paseo de Montejo el tráfico se asfixia entre camionetas de lujo, la alternativa del arrendamiento de unidades o las "rondas" organizadas formalmente surge como una vía intermedia y necesaria. ¿Será?
A poner atención
La mañana de ayer se registró una intensa movilización en el sur de Mérida, luego de que una joven de aproximadamente 25 años subiera a una torre de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la colonia Plan de Ayala.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán acudieron al sitio y, tras un operativo que mantuvo en vilo a vecinos de la zona desde temprana hora, lograron poner a salvo a la mujer alrededor de las ocho de la mañana. Al parecer se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia y supuestamente intentaba lanzarse.
Cabe recordar que este hecho no es el primero en la entidad; en 2021, una mujer de Veracruz subió a una torre en Kanasín, donde desafortunadamente pereció al caer de la estructura.
Es pertinente señalar que en casos como estos, donde puede ser cualquier persona, antes de dar conclusiones, es importante conocer sus historias y, en su caso, que reciban atención especializada. ¿Será?

