Días de reflexión
La tregua ha llegado a las calles de Mérida. Con el inicio del periodo vacacional de Semana Santa, el habitual tránsito vehicular lento que estrangula las arterias viales de la capital yucateca parece aflojar, y otorga un respiro de dos semanas a quienes, ajenos al calendario escolar, transitan diariamente por la urbe.
Sin embargo, este alivio en el tiempo de traslado no debe ser confundido con una carta blanca para el descuido. Al contrario, el silencio relativo de las avenidas y la ausencia de las prisas escolares representan la oportunidad perfecta para una reflexión necesaria: el vehículo no es solo un medio de transporte, sino un espacio donde la cortesía y el autocuidado dictan la diferencia entre un trayecto cotidiano y una tragedia irreparable.
Más allá del confort de un tráfico fluido, la verdadera seguridad reside en la voluntad individual de transformar nuestra cultura vial. Los siniestros que enlutan las carreteras no son fatalidades del destino, sino eventos evitables que encuentran su raíz en el exceso de velocidad, la distracción y, lamentablemente, el consumo de alcohol o sustancias.
Estas dos semanas de calma deben servir para auditar nuestras propias conductas al volante y el estado mecánico de nuestras unidades, además de recordar que el respeto a los límites y la sobriedad no son solo normas de tránsito, sino actos de preservación propia y ajena. Que este respiro en el asfalto sea el preludio de un retorno seguro, donde la verdadera meta no sea llegar rápido, sino simplemente llegar sano y salvo.
Algo se hace bien
Algo se tiene que estar haciendo bien en Yucatán. El Gobierno encabezado por Joaquín Díaz Mena, tiene cosas que presumir, y así lo hizo en la Junta del Consejo Directivo Nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) donde destacó la fortaleza crediticia del estado, una deuda sostenible y la generación de certeza para quienes invierten en la entidad.
“Lo más importante es que esa estabilidad no se queda solo en indicadores, sino que ya se traduce en crecimiento, en infraestructura y en oportunidades”, señaló el mandatario.
Y la gente, que es la que debe de sentir estos efectos, así lo percibe, pero no sólo en dichos, pues Yucatán es el estado con menor tasa de desocupación del país, según estudios hechos a nivel nacional por instituciones como el Inegi. ¿Será?
Muchos años más
Una felicitación muy amplia para el director del Centro Estatal de Capacitación, Investigación y Difusión Humanística de Yucatán (Cecidhy) en Izamal, Villevaldo Pech Moo, y a todo el personal de esta institución que cumplió 12 años de trabajos para preservar la riqueza de la cultura maya, que se basa en el estudio, la enseñanza y el aprendizaje de la lengua y las matemáticas mayas, hasta las jornadas de expresión y desarrollo cultural con enfoque etnográfico e histórica. Desde 24 Horas Yucatán, un gran aplauso por está loable acción que esperamos trascienda los gobierno y permanezca como una política de estado. ¿Será?

