Una de las primeras leyes que pretende aprobar la Cámara de Diputados iniciando el periodo ordinario en septiembre, es la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por Feminicidio, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con dicha ley, se pretende unificar los criterios y razones de género del delito de feminicidio en todas las entidades federativas.
Establecer que toda muerte violenta de una mujer deba investigarse de inicio bajo el protocolo de feminicidio así como definir penas severas de prisión y la pérdida de derechos sucesorios y de patria potestad para los agresores, entre los propósitos principales.
La presidenta Sheinbaum, al presentar la iniciativa, puso como ejemplo que, si un ministerio público investiga un posible suicidio, con la nueva ley, si se aprueba, las autoridades tendrán que investigar el hecho si o sí como feminicidio.
“Y ya si las investigaciones dicen que fue suicidio, pues se cambia’’.
El problema es lo que pasa durante la investigación.
La intención parece buena, pero quien esto escribe conoce de dos casos en los que las autoridades (in) competentes trataron de “forzar’’ una investigación por feminicidio cuando los decesos de las mujeres en cuestión habían ocurrido por causas naturales.
En el primer caso, una adulta mayor falleció en su cama, después de años de padecer una enfermedad crónica; la hija que la cuidaba dio aviso a la autoridad y cuando llegaron, a pesar de que no había sangre ni rastros de violencia, quisieron arrestar a la cuidadora “mientras se investigaba’’.
No la arrestaron porque, venturosamente, la nieta de la fallecida trabajaba en una agencia del ministerio público, lo que evitó que su madre fuera llevada a la cárcel mientras “se investigaba’’.
El otro caso ocurrió después de un accidente, cuando la adulta mayor cayó de unas escaleras y murió pese a la atención médica.
Aunque hubo testigos del accidente, de que el servicio forense determinó que no hubo violencia y que las heridas correspondían efectivamente a la mecánica de la caída, la hija, que era quien la cuidaba, tuvo que pasar varios días en prisión mientras se investigaba la muerte “como feminicidio’’.
Además de eso riesgos, grupos de feministas alertaron sobre la fracción 15 del Artículo 5 de la iniciativa presidencial, que establece por definición que “Mujer es cualquier persona sin importar la edad, del sexo femenino o que se perciba como mujer’’, lo desacredita por sí mismo las intenciones de la propia ley.
Como sea, el feminicidio sigue siendo uno de los delitos más comunes en el país; organizaciones feministas estiman que diariamente ocurren diez asesinatos de mujeres en razón de género diariamente en el país por lo que esta ley se queda corta.
Ya los diputados tendrán la palabra.
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Dos mujeres, Beatriz Mojica y Esthela Damián, encabezan las encuestas en Morena por la candidatura al gobierno de Guerrero.
Los números de diversos sondeos colocan a Mojica al frente de la carrera, con el 31% de las preferencias en tanto que Esthela Damián alcanza 19 por ciento.
Muy atrás aparecen Abelina López, con 9%; Iván Hernández, con 5% y Amílcar Sandoval, con tan solo 2 por ciento.
La diferencia entre las dos punteras no es menor: 12 puntos porcentuales, una ventaja nada despreciable a un mes de que inicie el levantamiento de la encuesta oficial con la que Morena decidirá quién será su candidata a gobernador.
Como van las cosas, Guerrero será una de las entidades en las que Morena postulará a una de las nueve mujeres como candidatas a gobernador, como dispone la ley.
A ver.
@adriantrejo

