Faltan nombres

Por fin la Procuraduría Federal de Protección del Ambiente federal dio señales de vida y emitió una resolución en el caso de Dunas de Chuburná y confirmó lo que activistas esperaban: la clausura registrada la semana pasada en el predio es por irregularidades en los permisos.

Pues resulta ser que la Profepa señaló que, tras una inspección en el terreno playero, se identificó la presencia de ejemplares de algodón y biznaga cabeza de gato, así como de iguana rayada, matraca yucateca y colibrí tijereta, todas enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT y no reportadas en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que representaría un daño irreversible directo a la estabilidad del ecosistema y significaría una pérdida de la biodiversidad.

Un diagnóstico que es necesario, lo único que falta es que den nombres de quién o quiénes presentaron la solicitud para construir los departamentos de lujo sin cumplir con los requisitos y, lo más importante, de qué oficina vinieron las firmas que lo avalaron. Aún falta continuar con la indagatoria. ¿Será?

Mal tiempo

Las lluvias no solo inundan las calles de Yucatán; también están ahogando las finanzas de una industria de la construcción que hoy se encuentra atrapada entre dos fuegos: la fuerza de la naturaleza en las canteras locales y la volatilidad del mercado internacional. Cuando insumos tan elementales como el polvo de piedra suben por la dificultad de extraerlo y el acero se dispara al ritmo de la economía global, el margen de maniobra para los constructores locales se reduce a su mínima expresión. El mayor dilema radica en que muchas pequeñas y medianas empresas ya firmaron contratos con presupuestos cerrados. Absorber estos sobrecostos sin poder trasladarlos al cliente final no es solo un ajuste contable, es una prueba de supervivencia que pone en juego empleos y la estabilidad de proyectos clave en la región.

Frente a esta coyuntura, la llamada a la "solidaridad" por parte de la CMIC suena tan urgente como necesaria, aunque en el libre mercado la empatía rara vez detiene la inflación. La gran paradoja de nuestro sector es que, aun con el agua al cuello por el costo de los materiales, la esperanza sigue puesta en las promesas de la obra pública y planes metropolitanos que prometen reactivar la economía. Sin embargo, para que ese optimismo rinda frutos reales, las licitaciones deberán garantizar un terreno de juego justo. ¿Será?

No hay opciones

Nos comentan que la agenda legislativa nacional seguirá marcada por las iniciativas enviadas por el Ejecutivo Federal, hecho que la oposición ha cuestionado. Bien dicen que hay verdades incómodas, pero parece que tampoco existe diversidad de asuntos en el Congreso de la Unión. ¿Será?